Por qué a los emprendedores les cuesta tanto irse de vacaciones
Se nos ha metido una idea en la cabeza a todos los emprendedores y estos mantras van sobre qué irse de vacaciones es una perdida de tiempo y de dinero. Por eso, cuando nos vamos de vacaciones, aparece la culpa por el descanso, el miedo a perder clientes u oportunidades y también aparece en nuestra mente ideas relativas a que, si uno frena, si uno no está presente, el negocio irá en picado, a veces por nuestra dificultad para soltar el control.
Qué pasa cuando emprendes sin descansar de verdad
Cansancio mental: Sino descansas, acabarás colapsando por un lado o por otro, es duro trabajar estando embotado mentalmente, se hacen largos los días, sostenemos una carga muy pesada y una presión agotadora.
Falta de claridad: Todo empresario debe saber que camino seguir, por donde tirar, que hacer, tener un plan, una visión y una misión, pero cuando el descanso lo posponemos, se nos acaba pasando una factura muy incómoda en forma de frustración, agotamiento, sentirnos quemados.
Peor toma de decisiones: Cuando la mente está ordenada y el cuerpo descansado, todo sale mejor, tienes más aguante, una mentalidad más abierta al cambio y mejor capacidad de adaptación, pero si no estamos descansando y no estamos alineados, aparecerán peores tomas de decisiones, entre otros males no deseados.
Irritabilidad: Esta sensación es de las más incómodas, te pueden llegar a molestar clientes, compañeros de trabajo, conocidos e incluso seres queridos, por que no estamos bien emocionalmente y solemos sacarlo fuera. Naturalmente que, cuando no descansas, el cuerpo y la mente se pagan la factura por su cuenta, muchas veces, de maneras poco agradables.
Pérdida de motivación: El ser humano necesita descanso, desconectar haciendo cosas que le gusten, aprender a vivir aquí y ahora. Pero cuando el descanso no lo aprovechamos o lo rechazamos, es normal que afecte a nuestra motivación, ya que nos veremos quemados, cansados, agotados.
Exceso de trabajo afecta a productividad y creatividad: A veces pensamos que cuanto más trabajemos mejores resultados y en muchas ocasiones, más no es mejor, mejor es mejor. Por eso, el descanso es fundamental, ya que, si no descansas, no te repondrás y no tendrás energía para hacer más camino, naturalmente esto afectará a nuestra productividad y creatividad.
Parar no es perder tiempo: por qué las vacaciones también ayudan a tu negocio
Descansar ayuda a recuperar perspectiva: Tomarte un descanso facilita que veas las cosas diferentes, ya que cuando estás jugando el partido, con la tensión del momento, puede haber detalles que se te escapen, por eso el descanso ayuda a ordenar ideas.
Descansar ayuda a ordenar prioridades: Cuando descansas, te permites ordenar tus prioridades, ver si te estás obsesionando mucho con el trabajo, si estás dejando de lado a seres queridos, si estás cuidando el sueño, la alimentación, la actividad deportiva, el descanso nos da un espacio para el pensamiento y el reordenamiento de las cosas.
Descansar ayuda a detectar errores: Con la mente despejada se toman mejores decisiones, todo está más claro y eso ayuda a ver que fallos estamos haciendo, a veces inconscientes, a veces debido a la gran carga de trabajo que nos acompaña durante toda la jornada laboral.
Descansar ayuda a volver con más energía: El descanso ayuda a recargar energía, la rutina cambia cuando estamos de vacaciones y podemos permitirnos desconectar.
Descansar ayuda a tomar decisiones con más criterio: Al igual que lo hemos comentado anteriormente, el descanso facilita mucho la claridad mental, tener un control emocional que nos ayude a tomar decisiones con mas criterio.
Señales de que necesitas vacaciones aunque sigas funcionando
Vivir en modo urgencia: Muchas veces nos acostumbrados a vivir con cargas de trabajo elevadas, normalizando acciones que sabemos a que la larga ni son buenos para nosotros, ni son mantenibles en el tiempo. Hay veces que en la vida debemos apretar, pero vivir como si fuésemos Rambo en Vietnam, puede que no sea la opción más sana.
No desconectar nunca: Vivir con el trabajo en la cabeza 24/7 no está bien, ya que nuestra mente necesita oxigenarse y ninguna obsesión es buena, aunque sea obsesionarse con trabajo, con la salud, alimentación o deporte. No desconectar nunca trae consigo consecuencias nefastas.
Sentir agotamiento constante: Si nuestros días, son el día de la marmota, es decir, se repiten todos los días y como decía el protagonista de la película Fight Club (1999): ‘’Todo parece una copia, de una copia, de una copia…’’ pues naturalmente que aparecerá un agotamiento constante que apagará todo a su paso.
Estar ocupado todo el día, pero avanzar poco: Esta sensación frustra mucho, debido a que parece que la montaña de tareas pendientes nunca acaba y que hagamos lo que hagamos, no salimos del bucle interminable de las tareas pendientes de nuestro trabajo.
Responder con irritación: Cuando vamos hasta arriba, emocionalmente no estaremos bien y nos costará tener control, por eso, es posible que respondamos irritados a clientes, proveedores o seres queridos, sabemos que esto no está bien y para nada lo estoy justificando, pero cuando estamos mal, solemos tener salidas muy poco afortunadas, a veces con quien menos lo merece.
Perder ilusión incluso con cosas que antes nos motivaban: Esto es muy común, ya que al estar focalizados únicamente en el trabajo, solemos abandonar esas cosas que antes nos gustaban, como salidas con amigos, planes con la pareja o familia, e incluso planes solos con los que antes estábamos cómodos.
Cómo organizar tus vacaciones si tienes un negocio
Planificar tareas: Antes de irnos de vacaciones, es importante dejar claro que tareas queremos acabar y que tareas hay pendientes para la vuelta.
Dejar cerrados los temas importantes: Esto según el trabajo que tengamos, podremos hacerlo en mayor o menor medida, pero cerrar determinados procesos que tengamos pendientes, nos ayudará a no estar dándole vueltas a las cosas durante nuestras vacaciones.
Avisar a clientes: Por profesionalidad, te aconsejo que, en el número de la empresa, dejes un mensaje automático avisando a quien te escriba de que, a la vuelta de vacaciones, responderás sus mensajes.
Simplificar procesos, automatizar lo posible: Intentemos dejarlo todo bien atado antes de las vacaciones, dejemos mensajes automáticos para los clientes.
Preparar la vuelta para no regresar con más caos: Tengo personas que, si vuelven el Domingo de vacaciones, el lunes a primera hora ya están a tope, también he conocido a personas que prefieren dejarse esa mañana libre y empezar por la tarde o incluso a personas que prefieren ponerse al día a partir del martes, esto es cada uno, según sus gusto y circunstancias.
Cómo desconectar sin sentir culpa
Autoexigencia y necesidad de control: A veces, el factor determinante es la autoexigencia que tenemos por demostrar a los demás que estamos comprometidos con la empresa o que somos buenos, en otras ocasiones es la necesidad de control, lo que hace que en cualquier situación no estemos cómodos porque pensamos que se puede hacer mejor, más rápido o eficiente. Por eso, estas ideas son mantenedoras de la culpa, sobre todo cuando estamos desconectando y de vacaciones.
Miedo a parar y creer que descansar es ser menos productivo o comprometido: Esta idea estaría bien que la revisásemos, ya que tener en la mente que descansar es perder tiempo y dinero es una eterna gota que cae del grifo, que parece que no, pero al final de mes viene un incremento en la factura. Para aprender a disminuir la culpa, tenemos que localizar este tipo de pensamiento que nos hace no salir nunca de este bucle infinito.
Cuándo el problema no es falta de organización, sino agotamiento real
Y es que, también ocurre que a veces la cosa no es que nos falte organización, es decir, que no lleguemos a todo, sino que hay un agotamiento real, es algo físico, no estructural de nuestra empresa.
Solemos pensar que, gestionando mejor la agenda, todo irá con el viento de cara, pero hay otros factores que también nos influyen como la saturación mental, el estrés sostenido y un desgaste que puede que, teniendo un par de horas libres al día, no se solvente, por eso a veces el problema es más profundo de lo que pensamos.
Conclusión
Lo que quiero que saques de aquí, es que asimiles en tu cabeza que las vacaciones no son tiempo perdido, forman parte de la vida, forman parte de la empresa, forman parte de tu tiempo. Si queremos un negocio sostenible, tener una mente clara y estar preparado para los desafíos que nos expone el hecho de emprender, debemos integrar las vacaciones y el descanso, como integramos las citas con clientes y la facturación mensual, como si fuese una tarea más, básicamente.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Irse de vacaciones siendo emprendedor es perder el tiempo?
Para nada, irte de vacaciones, descansar puede mejorar tu claridad, energía, la productividad y la toma de decisiones. Así que, como ves, las vacaciones traen ventajas a tu vida personal y profesional.
¿Por qué me siento culpable cuando descanso si tengo un negocio?
Porque se nos ha metido en la cabeza que, si tienes un negocio, irte de vacaciones es automáticamente perder el dinero, sin ver que las vacaciones son salud mental. También hay personas que cuentan con mucha autoexigencia, miedo a perder el control y esa idea de que parar es improductivo y claro, estás ideas hacen que la cosa se estanque, en muchas ocasiones.
¿Cómo sé si necesito vacaciones o solo organizarme mejor?
Aquí, ante esta pregunta, deberíamos diferenciar entre la falta de planificación puntual, como puede ser una etapa de mucho trabajo o exámenes, a diferencia de un agotamiento acumulado con impacto en concentración, motivación y nuestro bienestar mental y físico.
¿Qué pasa en mi negocio si nunca desconecto?
Aunque al principio pienses que no pasa nada, con el tiempo es común que aparezcan el desgaste, las decisiones impulsivas, un descenso de la creatividad, dependencia excesiva del propietario al negocio y, como no, riesgo de saturación mental.
¿Cómo puedo irme de vacaciones sin desatender a mis clientes?
Puede que nunca te lo hayas planteado y que incluso la primera vez te sientas raro sin contestar mensajes, correos, ni llamadas, pero para eso, debemos dejar procesos preparados, anticiparnos a lo que pueda ocurrir, comunicar bien a nuestros clientes que estamos de vacaciones, priorizar urgencias y, sobre todo, automatizar respuestas para no dejar el negocio ausente, entre otras muchas cosas, dependiendo del caso.
¿Es normal que me cueste desconectar aunque esté fuera?
Sí, es muy habitual, sobre todo no por carga de trabajo, sino porque muchos empresarios se han acostumbrado a tener hábitos mentales como trabajar todos los días, coger el teléfono a cualquier cosa y no desconectar de la faena, por eso, cuesta tanto a veces.
¿Cuánto tiempo debería durar unas vacaciones para un emprendedor?
Sinceramente, no hay una solución única y unitaria para todos, pero debemos procurar que el descanso sea suficiente para cortar la inercia mental y recuperar la energía real.
Y sé que puede que nunca te hayas permitido unas vacaciones, pero nunca es tarde, prueba con 2-3 días, prueba con una semana, con lo que puedas según tus circunstancias, pero, ante todo, permítete irte de vacaciones, por ti, por tu empresa y por tus seres queridos.
Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana.
Es licenciado en Psicología y Máster en Psicología General Sanitaria por la
Universidad Católica de Valencia.Está especializado en el tratamiento de ansiedad, autoestima, duelo y depresión, con un enfoque basado en evidencia científica y adaptado a las necesidades de cada paciente.
Actualmente ofrece terapia presencial en Denia y atención online. Su trabajo se apoya en la empatía, la escucha activa y herramientas contrastadas de la psicología clínica.




