Soy psicólogo y además también soy emprendedor, así que yo también he pasado por las cosas que tú has pasado e incluso puede aportarte algo de luz desde el conocimiento de causa y mi experiencia real trabajando con emprendedores siendo psicólogo. Por eso, puedo decirte de buena tinta que emprender no solo exige estrategia, sino también un trabajo emocional, ya que abriremos melones importantes como lo pueden ser la incertidumbre, el exponerse en público y todas las responsabilidades sobre tu espalda. 

La gente suele pensar que hay que ir al psicólogo cuando estemos realmente fastidiados, pero quizás una óptica más práctica sería la de ir a terapia para prevenir males mayores y entrenarnos emocionalmente para la dura batalla que es la vida. 

El emprendedor carga sobre sus hombros una gran espada de Damocles que incluye mucha presión social, laboral y económica, una responsabilidad y control de muchas facetas para poder subir la persiana del negocio y, en ocasiones, muy poca ayuda real de su entorno e incluso incomprensión, por eso es tan importante tener a un mentor que nos asesore como puede ser un buen psicólogo que nos acompañe durante esta escarpada subidita.

Emprender tiene un coste emocional que casi nadie te explica

Emprender es maravilloso, eres tu propio jefe y tienes cierta libertad de movimiento, pero esto también tiene un coste emocional, invisible y muy cargante en ocasiones. 

Lo primero que podríamos hablar aquí, es de la incertidumbre económica real y es que esta piedra en el zapato acompaña a los emprendedores, es una preocupación que siempre está presente, ya que no contamos con una nómina mensual garantizada. 

Por otro lado, encontramos la gran soledad del emprendedor donde aparecen plazos, decisiones y una presión importantes que el empresario tiene que solventar la mayoría de veces desde la soledad. A este apartado debemos sumar la exposición pública, ya sea desde hacer ventas, la visibilidad en redes sociales e incluso la reputación de tu empresa y es que, si has emprendido, seguramente te hayas dado cuenta de que tu imagen está ligada a la del proyecto que iniciaste. 

Otro apartado para destacar en este aspecto, es el de la conciliación de límites, reglas y normas de tu empresa. Seguramente trabajes con personas, tengas que agendar o incluso negociar fechas para las citas, que haces y que no haces, horarios, honorarios, es decir, una presión añadida al trabajo inicial por el que nos pagan. 

De este modo, otro dolor de muelas de muchos emprendedores es aquel relacionado con la comparación constante tanto con sus coetáneos, sus homólogos, es decir, con las personas que le rodean. Y es que estas comparaciones rara vez ayudan o aportan, sino que incluso es más cercano a que, en sentido metafórico, nos peguemos un tiro en el pie, ya que estas comparaciones lejos de alentarnos a seguir, consiguen frustrarnos y quitarnos la energía. 

Como puedes ver, la mayoría de problemas de negocio de un emprendedor suelen ir por temas emocionales como: bloqueos, procrastinación, hipercontrol, autosabotaje y un largo etcétera. 

Qué es ir a terapia (y qué no es) para un emprendedor

Muchas son las preguntas que el emprendedor suele tener antes de ir a terapia con un psicólogo, y es que aquí en consulta no te vamos a decir qué hacer con tu negocio, esto no es un simple desahogo en el que me pagas por ‘’hablar’’, ni mucho menos te ofreceré una solución rápida, ya que empresarialmente las soluciones rápidas no suelen ser las más indicadas. Emprender un negocio e iniciar terapia psicológica es algo que lleva tiempo, la inmediatez y la prisa por ver los brotes verdes no son buenos consejeros en estos dos proyectos. 

Por eso, la terapia psicológica con emprendedores, contará, por lo general, con los siguientes apartados:

  • Entender patrones (miedo, autoexigencia, evitación): Hay muchos temores que acompañan al empresario y que podemos abordarlos y tratar de neutralizarlos psicológicamente. También, aquí en consulta, podemos abordar esa autoexigencia, esa cuerda silenciosa que a veces nos aprieta más de la cuenta. Y podemos tratar también el tema de la evitación, una reacción que puede salir de nosotros cuando no estamos seguros o nos supera una situación que debemos enfrentar. 
  • Regular ansiedad/estrés para decidir mejor: La ansiedad y el estrés, queramos o no, serán compañeros de vida en determinados momentos puntuales de la vida, esperemos que sean más bien pocos esos momentos. Pero si aprendemos a mantenerlos a raya, podremos disfrutar la vida de una manera más sana y con menos preocupaciones, en la medida de lo posible. Por eso es importante que un emprendedor aprenda a gestionar estas dos reacciones emocionales con éxito. 
  • Trabajar autoestima separada del rendimiento: Este es un tema que últimamente estoy abordando mucho en los textos y en los vídeos y es que, suele ser complicado para muchos emprendedores saber desligar su autoestima del rendimiento empresarial, pero estaría bien aprender a hacer esa separación, ya que poner en manos de nuestros resultados laborales nuestra autopercepción en todas las facetas de nuestra vida, puede llegar a ser peligroso. 
  • Aprender límites y comunicación con clientes/equipo: Aquí trabajaremos el tema de poner límites en consulta, ya que esto es un tema que quema mucho a emprendedores, debido a que nos cuesta poner límites por buscar la aprobación de los demás, por evitar conflictos o por baja autoestima. Al igual que a veces no somos directos y claros en la comunicación con nuestros socios o clientes, por lo mismo, por inseguridad y por pensar que, por no sacar ciertos temas espinosos, evitaremos el problema.

 

Señales de que la terapia podría ayudarte aunque “vayas tirando”

Es habitual que los emprendedores sufran en silencio, ‘’no quieran molestar’’ y suban más carga en su mochila, aunque ya estén hasta arriba. De este modo, hay una serie de señales que nos pueden ayudar a darnos cuenta de que necesitamos ayuda de expertos

  • Ansiedad frecuente antes de vender, lanzar o exponerte: Y es que cuando no estamos bien, es común que el emprendedor se enfrente a situaciones complicadas desde la ansiedad y que cerrar ventas, tener conversaciones delicadas o exponerse en redes sociales o en público le tire para atrás.  
  • Rumiación constante (no desconectas ni en descanso): Esta situación tan desagradable acompaña al emprendedor cuando no está bien regulado, es normal estar preocupado por ciertas cuestiones, pero cuando este runrún nos esté acompañando todo el tiempo, es señal de que debemos reestructurar cosas en la empresa y sobre todo en nosotros.  
  • Bloqueo repetido justo antes de avanzar: A veces es tanta la ansiedad y angustia que nos acompaña que hasta cuando estemos bien, aparecerá en nuestra cabeza nuestro Pepito Grillo particular para autoboicotearnos desde la emoción.  
  • Síndrome del impostor: “me van a descubrir”: Muy frecuente en empresarios, la eterna espada de Damocles que, sino aprendemos a controlar, puede caer con toda su fuerza sobre nuestro cráneo, en sentido figurado, y es que, si nos consideramos poca cosa, vemos que nunca seremos suficiente y que no nos merecemos lo que tenemos, rara vez podremos asomar la cabecita para salir adelante.  
  • Culpa por descansar o poner límites: Estas dos situaciones son muy frecuentes cuando no estamos bien, nos sentimos culpables por permitirnos descansos necesarios, ya que, erróneamente, argumentamos que estamos perdiendo el tiempo. Por otro lado, también, encontramos que no sabemos poner límites por el qué dirán, por vernos inseguros si el cliente, proveedor o socio nos confronta. 
  • Irritabilidad/apatía sostenida: Naturalmente, que, si no estamos bien psicológicamente hablando, emocionalmente nos mostraremos débiles y de ahí saldrá la irritabilidad y la apatía con nosotros y con el resto de nuestro entorno, estamos ante una señal inequívoca de que no estamos en nuestro mejor momento y precisaremos de ayuda de un profesional. 
  • Eecisiones impulsivas por miedo (bajar precios, decir a todo que sí): Este apartado es muy peligroso para la estabilidad de nuestra empresa, tanto emocional como económicamente, debido a que si bajamos precios por impulso y decimos que sí a proyectos que ni queremos, ni nos gustan, pero los aceptamos desde la escasez, desde la necesidad, estaremos haciéndonos un flaco favor a nosotros y sobre todo, a nuestra salud mental. 
  • Somatización: insomnio, tensión, fatiga: Y como no, si no estamos bien emocionalmente, naturalmente que esto se repercutirá en nuestro cuerpo, nos costará dormir, estaremos tensión muscularmente y tendremos una fatiga incómoda que nos acompañará todo el día y toda la noche. 

 

Beneficios reales de la terapia en el emprendimiento (sin promesas mágicas)

Desde la psicología tenemos las herramientas que necesitas para salir de este laberinto emocional en el que estás inmerso, podemos ayudarte y que esa carencia y complejo, se conviertan en fortaleza. Eso sí, esto precisará de tu compromiso, de que te tomes en serio la terapia y de que no mientas al psicólogo, ya que nosotros solo sabemos de ti, lo que tú nos quieras contar. 

Pero vayamos al grano, contar con la terapia te puede ofrecer los siguientes beneficios: 

  • Más claridad en decisiones (menos desde miedo/urgencia): Muchas decisiones erróneas o decisiones que jamás se toman y deberíamos, se toman desde la urgencia o el miedo. Por lo que, si estamos más claros de mente, más seguros, confiamos más en nosotros, tomaremos decisiones desde la calma, desde la paz, no desde una escasez que huela a kilómetros. 
  • Límites más firmes con clientes y equipo: Cuando estamos bien con nosotros mismos, naturalmente que nos sentiremos más seguros y firmes para poner límites. Esos límites reales que queremos poner con nuestros socios, proveedores o clientes.  
  • Mejor tolerancia a la incertidumbre (menos montaña rusa): Toda empresa privada cuenta con una incertidumbre, nadie te garantiza un sueldo fijo a final de mes, digamos las cosas claras. Tener empresa privada es así y por eso si estamos bien emocionalmente, podremos tolerar mejor la incertidumbre y no desestabilizarnos al primer contratiempo que nos sorprenda.  
  • Reducción de autocrítica y perfeccionismo paralizante: Fíjate que cuanto mejor estés contigo emocionalmente, la autocrítica disminuirá y es posible que el perfeccionismo obsesivo y paralizante también. Debido a que podemos aprender a ser efectivos y no fijarnos en el más mínimo detalle que nos aleje de nuestro objetivo.  
  • Capacidad de sostener exposición (ventas/redes) sin colapso: Si te dedicas a ventas, sabrás que es muy grande la exposición a la que te sometes, tanto online como presencial y para aguantar esta presión, precisamos de una fortaleza firme, este es un gran beneficio que puede darnos la terapia.  
  • Prevención de burnout y desgaste relacional: Aunque nunca podemos estar a salvo de una mala racha, no nos engañemos, si estamos bien regulados emocionalmente, las posibilidades de prevenir burnout y no quemarnos bajarán considerablemente. 
  • Mejor relación con el error (aprendizaje vs identidad): Cuando estamos bien con nosotros mismos, si fallamos no nos castigaremos duramente y no nos afectará a nuestra esfera personal, y de hacerlo será mínimo. Toda empresa es aprender de errores y eso te lo da la experiencia. 

 

Temas que más se trabajan en terapia cuando emprendes

Desde mi experiencia en consulta, puedo decirte que esas preocupaciones que tú tienes como empresario no son únicas de tu cabeza, sino que son bastante más frecuentes de lo que te imaginas, por eso, te comparto temas frecuentes que veo en consulta: 

  • Miedo al fracaso / al rechazo: Naturalmente que a ningún emprendedor le gusta sentirse fracasado o rechazado, sobre todo porque una empresa precisa de clientes, sin clientes no hay facturación posible, hasta ahí todos de acuerdo. Por eso, estos miedos que nos acompañan como una sombra, es recomendable abordarlos en terapia para que no nos saturen.  
  • Perfeccionismo y control: Muchos empresarios tienen proyectos buenísimos que nunca acaban de ver la luz, porque ellos mismos se boicotean pensando que no son suficiente o que serán rechazados. El control, la ansiedad, el qué dirán serán factores importantes para trabajar en consulta.  
  • Autoestima ligada a resultados: En ocasiones, unimos nuestra autoestima a los resultados. Algo que nos acompleja si no estamos ganando partidos y algo que también nos hace flaco favor si vamos bien, ya que somos un títere en manos de la validación de los demás. Por eso, en consulta tratamos de que tu autoestima sea fuerte, vayan bien las cosas o no, que no dependas de tener la agenda llena de citas o muchos pedidos para enviar.  
  • Límites y asertividad: Decir que no, aprender a negociar, cobrar, estas cosas acomplejan y minimizan a muchos emprendedores, cuando queramos o no, son la base para que nuestro negocio tenga un entorno sano y funcional para todos. 
  • Ansiedad y regulación: Te entiendo totalmente, todos tenemos unos plazos para pagar y para proyectos, una presión en ciertas situaciones complicadas y picos de estrés que según sea el año aparecen o no. Por eso, en consulta te ayudaremos a que gestiones todas estas situaciones adversas. 
  • Identidad y propósito: Sé que tu empresa, tu proyecto es como un hijo para ti, lo has criado tú, le dedicas horas y quieres que salga alto, guapo, fuerte y sano, totalmente entendible. Pero nunca olvides, que antes de crear esta empresa, tu vida también valía y que más allá de la empresa, estás tú, que eres el más importante. A veces ponemos a la empresa, como el centro de todo y acabamos por dejarnos a nosotros y esto es un gran error a largo plazo. 
  • Soledad del emprendedor: Los emprendedores tomamos decisiones sin red, contamos con una carga mental grandísima y naturalmente, estamos solos la mayor parte del tiempo. Por eso, en consulta te ayudamos a que gestiones esta soledad como un tiempo para poner cosas al día, no como un castigo doloroso que nos fustigue. 

 

Cómo saber si te conviene terapia, mentoría o ambas

Para empezar, aclararemos que es cada cosa. Podríamos decir que la mentoría es básicamente, buscar una estrategia, tener una dirección clara, contar con una táctica ajustada a nosotros y tener una buena ejecución, dicho de manera muy esquemática. Por otro lado, encontramos la terapia que siempre debe ser realizada por un psicólogo, sino no es terapia y donde encontramos el trabajo con patrones emocionales donde podemos abordar la ansiedad, los límites, la autoestima, la historia personal y la regulación emocional. 

La mentoría te la puede hacer un profesional en ese campo, una persona experimentada en el mundo empresarial y de los negocios. Pero la consulta psicológica te la debe hacer un psicólogo, ya que aquí contamos con un secreto profesional y un código de ética de la profesión. Y naturalmente que realizar mentoría y terapia son totalmente complementarias y deben ir de la mano las dos. 

Te puedo decir, desde mi experiencia en el mundo empresarial y mis estudios y experiencia demostrable como psicólogo, que a muchos pacientes míos empresarios, les hago tanto mentoría, como terapia. Debido a que soy psicólogo y soy empresario. 

Se podría decir que la mentoría te da el mapa, pero la terapia te ayuda a caminarlo sin sabotearte.  

Cuando deja de ser opcional (señales claras)

Tendremos que ir al psicólogo y dejar de posponerlo, por nuestra salud mental, cuando en nosotros aparezca una ansiedad constante o ataques de pánico. Cuando también aparezca un insomnio persiste y un bloqueo emocional prolongado, es decir, que nos acompañe semanas o meses. 

De este modo, también tendremos que ir a consulta cuando esa irritabilidad y apatía sostenidas en el tiempo, que comentamos anteriormente, nos acompañe todos los días y no veamos salida de este laberinto. A su vez, también, deberíamos pedir ayuda cuando esa sensación de vacío o desconexión sea ocupa de nuestros sentimientos. 

Y, sobre todo, cuando estos problemas laborales afecten a nuestra vida de pareja, amistades, familia u otras esferas de nuestra salud. La terapia puede ser nuestra prevención y acompañamiento, sea online o física. Estas señales nos están mostrando que tenemos al coche en reserva de gasolina y que debemos parar a repostar, emocionalmente, por nuestro bien. 

Preguntas Frecuentes (FAQs)

¿Ir a terapia significa que no estoy hecho para emprender?

Para nada, ir a terapia es un básico, al igual que vas al dentista, al oculista o al podólogo. Ir a terapia, como has visto en este texto, te ayudará a ser más fuerte, más seguro, más efectivo en tu empresa, como comenté anteriormente. En consulta muchos emprendedores han sacado su mejor versión y ha sido gracias por venir a terapia. 

¿La terapia me ayudará con mi negocio o con mi cabeza?

Con ambas, te ayudará empresarialmente y también emocionalmente, son todo ventajas. Te desahogarás, te sentirás mejor e incluso tendrás un espacio donde tú serás el protagonista, nadie te interrumpirá, ni te juzgará.

¿Es normal sentir ansiedad al vender o exponerte en redes?

Totalmente, ya que te estás exponiendo en público y puedes llevarte un rechazo o un visto. Por eso, las ventas son tan complicadas cuando no estamos entrenados, porque a la mínima nos frustramos, por eso, tenemos que desarrollar ese potencial psicológico y emocional que tenemos dormido a día de hoy. 

¿Qué diferencia hay entre terapia y coaching/mentoría?

La terapia la tiene que hacer un psicólogo y se abordan temas emocionales. El coaching y la mentoría te la puede hacer una persona experta en un campo determinado y se centra más en el mundo empresarial.

¿Cuánto tiempo tarda en notarse? (sin prometer; enfoque proceso)

Dependerá de muchos factores, de que problema es, cómo de profunda es su complejidad, que figuras toman partido dentro de ese problema, que estás dispuesto a sacrificar para mejorar, cómo te tomes en serio la terapia y que seas sincero, entre un largo etcétera. Sé que seguramente buscases que te dijese una fecha determinada, pero la terapia no funciona así. La terapia es más una película profunda que hay que disfrutar a fuego lento, que un short de YouTube, Instagram o TikTok que dura segundos.

¿Y si “no tengo un trauma”?, ¿tiene sentido ir?

Totalmente, no hace falta que estés con el agua hasta el cuello para venir a consulta, cuanto antes vengamos mejor, más margen para trabajar eso que te preocupa y puede que más tiempo de maniobra para trabajar. No le des tantas vueltas y esperes a que te llegue la multa para venir, ven cuanto antes, si lo estás pensando, es por algo, seguramente. Te lo digo desde la experiencia de trabajar como psicólogo durante años. 

¿La terapia puede ayudarme a poner límites y subir precios?

Totalmente, aquí en consulta te señaremos a valorarte, a que pongas el valor que tú consideres justo por tu trabajo y que pongas límites a tu entorno laboral. Sé que cuesta y que puede que durante años hayas estado evitando enfrentarte a este problema, pero en consulta abriremos este melón para que ganes la seguridad que ahora no tienes.

¿Se puede hacer terapia online si tengo poco tiempo?

Si tienes poco tiempo para desplazarte a consulta, claro, tengo incluso clientes de Dénia, donde vivo que prefieren online por comodidad, no tener que coger coche o desplazarse entre semana. Tanto la terapia online como presencial son igual de efectivas, una no es mejor que la otra. Te lo digo porque llevo años practicando las dos, de Lunes a Viernes de mañanas y de tardes. Pero al final, más allá de online o presencial, es tener el valor de pedir cita y empezar tu proceso de cambio, siempre podemos mejorar y sentirnos más plenos, en el trabajo y el resto de vida.