Qué es el malestar postvacacional cuando trabajas por tu cuenta

Hoy vamos a adentrarnos en algo que muchas personas sufren, pero pocas exteriorizan por miedo a que te juzguen o que hagan de menos tus problemas. Y es que el malestar postvacacional no es solo pereza o falta de ganas. Los autónomos y emprendedores, en ocasiones, somos hombre orquesta, que hacemos de todo dentro de nuestro proyecto, de ahí que puedan aparecer emociones como la ansiedad, saturación mental, irritabilidad, falta de motivación o sensación de volver directamente al caos.

Estas emociones, aunque altamente desagradables, son el pan de nuestro de cada día cuando el malestar cae sobre nosotros y llegamos a ser un ejercito de un solo soldado, ya que todo recae en una sola persona, es decir, nosotros.

Por qué a los autónomos les cuesta más volver después de vacaciones

Puede que el único descanso para un autónomo sea el de tomarse unas vacaciones, que puede ser fácilmente, únicamente una semana en todo el año, y a veces pasa que ni así se logra desconectar pensando en la acumulación de tareas que nos encontraremos a la vuelta, las llamadas y mensajes que tendremos en pendiente, la necesidad de recuperar rápido el ritmo de trabajo y sobre todo, saber que toda esta espada de Damocles recae sobre tu cabeza, únicamente.

Por eso, es importante que, en la medida de lo posible dentro de las condiciones de nuestra vida y empresa, podamos descansar de revisar mensajes y correos, estar pensando en clientes o incluso anticipando problemas mientras estamos en la playa con los niños y volvemos de comer en el chiringuito.

El gran trabajo que tengo como psicólogo con empresarios como tú es aprender a disfrutar las vacaciones y que recuerdes que antes de ser el líder de un proyecto, tienes un nombre completo, una familia, unas aficiones y una vida que vivir.

Señales de malestar postvacacional si eres autónomo o emprendedor

Ansiedad antes de volver: Pensar en todo lo que nos depara la vuelta de las vacaciones, nos baja el suflé que llevábamos trabajando durante todo un año de trabajo.

Cansancio, aunque hayas descansado: El empresario, el autónomo siempre va 10 pasos por delante de todo, pensando innumerables escenarios y, en muchas ocasiones, no los más halagüeños.

Dificultad para concentrarte: a veces añoramos con una nostalgia reciente y peligrosa esos momentos de vacaciones y nos hace desconcentrarnos en los planes laborales actuales.

Irritabilidad: No estamos bien, notamos que echamos de menos esa versión desenfadada nuestra mientras estábamos viviendo sin trabajar

Bloqueo ante tareas: De esa nostalgia, nace un echar de menos que mentalmente nos bloquea ante tareas que puede que antes hiciésemos casi sin pensar.

Sensación de urgencia constante: Este desagradable sentimiento nos puede llevar a un vacío, ya que hagamos lo que hagamos no logramos llenar eso que nos falta.

Baja motivación: Y como no, este malestar emocional nos hace estar poco motivados.

Pensamientos del tipo ‘’no voy a llegar a todo’’: Es curioso como puedes hacer tareas en automático durante todo el año, pero al volver de vacaciones notas como que has perdido el toque.

Cómo preparar la vuelta antes de irte de vacaciones

Como buen autónomo y empresario, será fundamental ordenar tanto la vuelta antes de irnos, como preparar el entorno para las vacaciones. Por eso, deberíamos dejar cerrados temas que precisen de urgencia, avisar a clientes, programas respuestas automáticas tanto en correos, teléfono y mensajería, y a poder ser, no llenarse el primer día que volvamos la agenda.

Sé que puede que te de envidia que tu amigo asalariado que trabaja para otros, tenga unas vacaciones ‘’limpias’’, pero aquí lo que diferencia es que tu eres la cabeza, el escudo y la espada del negocio. Y nosotros tenemos que planificar incluso las vacaciones, esto es así.

Cómo volver al trabajo sin entrar directamente en modo urgencia

No sé si a ti te pasa, pero a mi cuando me voy de vacaciones es justamente cuando más mensajes, correos y llamadas recibe, incluso llega a ser paradójico. Por eso, cuando hago escapadas de varios días o me cojo la semana de vacaciones, el primer día que me incorporo, lo hago de tal manera que dedico toda una mañana o toda una tarde a responder toda esta faena pendiente. Para mí, sería un estrés gratuito aterrizar en el aeropuerto a las 21:30 y saber que mañana a las 09:00 tengo a una persona esperando para la consulta. Así que, en la medida de lo posible, estructuremos hasta nuestras vacaciones.

Anota entonces: revisar pendientes, ordenar prioridades, distinguir entre urgente e importante.

Por qué no deberías llenar tu agenda la primera semana

Este fallo de novato yo también lo he hecho y es volver a estresarse de manera rápida. Así que, aunque sea el primer día, dedícalo a ordenar toda la faena que ha entrado, las 20 llamadas que tienes, las 30 conversaciones de WhatsApp e innumerables correos electrónicos.

Si te saturas rápido de nuevo, estamos borrando rápidamente el efecto reparador de las vacaciones. Así que tengamos cabeza, cuesta mucho desconectar y seguro que las vacaciones también te costaron mucho esfuerzo para ahorrar, por lo que no quememos tan rápido el terreno que acabábamos de sembrar.

Cómo gestionar la ansiedad postvacacional cuando trabajas por tu cuenta

Vamos a ir directamente al grano, comencemos apartado a apartado.

Dividir tareas grandes en pasos pequeños: Sé que volverás y la montaña de trabajo habrá crecido, es normal, sino fuese así, también es verdad que nos preocuparíamos. Pero vayamos dividiendo el trabajo, primero una tarea, luego la otra. La clave aquí es ir tachando de la lista y que vaya bajando. Aunque como bien sabes, toda empresa siempre tiene cosas que hacer.

Establecer horarios realistas: No es plan de que vuelvas de vacaciones y te amontones, como en mi caso sería, todas las consultas habidas y por haber, que te quites descansos para atender a toda la gente que no has podido. Recuerda que tú eres el dueño de la empresa y al menos, en la medida de lo posible, tú puedes ajustarte tus horarios como buenamente quieras.

Limitar la revisión constante del correo: No por antes mirar, llegará antes ese correo deseado o la lista bajará. No nos obsesionemos, busquemos ser prácticos.

Hacer pausas: Hay personas que con un par de minutos entre sesiones le va bien, gente que necesita más, busca a ver cual es tu punto exacto para ser efectivo y no perder el tiempo. El descanso es importante, pero debe estar pautado y medido, como toda variable de tu empresa. Recuerda, el éxito se puede medir.

Reducir la autoexigencia y evitar compararse con otros profesionales: Puede que otro compañero de profesión se haya ido a Tailandia, otro a Canadá u otro a Alcalá del Júcar, provincia de Albacete, pero no te obsesiones con lo que hagan los demás. Tú tienes tu vida, tu ritmo de trabajo, tus proyectos.

Qué hacer si vuelves de vacaciones con más agotamiento que energía

Seamos realistas, si llevamos años quemados es posible que eso no lo arregle un par de días en el pueblo de tus padres. Hay situaciones que cuentan con un estrés acumulado, una saturación mental y una dificultad para desconectar que nos influye en gran medida.

A veces, no es organizarse mejor, sino que tenemos que ver que estamos haciendo nosotros que tenemos que cambiar. Por ejemplo, tengo personas que, aunque se vayan de vacaciones se llevan el móvil de empresa y lo miran a todas horas, personas que en la otra punta del mundo se llevan tarea para seguir haciendo, es decir. Pagar unos billetes de avión y reservar un hotel no te quita automáticamente todo lo malo que lleven arrastrando, a veces, además de esas vacaciones, también necesitamos ir a terapia.

Cómo evitar que el malestar postvacacional se repita cada año

Vale, vayamos punto a punto.

Revisemos las carga de trabajo: Analicemos si estás trabajando demasiadas horas, si estás teniendo un descanso provechoso, si tu entorno te ayuda o te hunde y sobre todo, si estás siendo efectivo y rentable, tanto para tu empresa, como para tu vida.

Delegar cuando sea posible: El autónomo suele convertirse en Juan Palomo en muchas ocasiones, entiendo que a veces nos toca ser hombre-orquesta y hacer de todo, pero si aprendemos a delegar ciertas actividades, ganaremos paz mental y calidad de vida.

Automatizar procesos: Algo muy importante a día de hoy, la tecnología nos echa una mano, pero tenemos que saber pedírselo y tenemos que controlar ese tema que puede que nunca hayamos querido controlar.

Definir limites con clientes: Quizás no deberíamos dar el número privado a clientes, poder tener dos móviles da libertad y quita ruido visual. En tu empresa, tú pones las reglas, no lo olvides.

Cuándo pedir ayuda si la vuelta al trabajo te supera

Entiendo que puede que nunca te hayas planteado ir al psicólogo por el tema de un malestar postvacacional, pero no son las vacaciones, es todo lo que hago debajo del iceberg y que puede que no veas como la ansiedad, el bloqueo, el insomnio, la irritabilidad o la falta de motivación. Por eso es necesaria la ayuda psicológica.

Volver de vacaciones también necesita adaptación

A veces, el error más común que hacemos quienes trabajamos por cuenta propia es organizar las vacaciones, comprar un cerdito y meter dineros para irnos, pero también hemos de planificar la vuelta, saber que limites vamos a poner y organizar la empresa para que esté disponible cuando no podamos estar nosotros, es decir, dejar mensajes automáticos avisando de que tal día contestaremos las llamadas pendientes, por ejemplo.

Tengo muchos autónomos que sufren por irse de vacaciones y que hasta no se van, por que les sabe mal por sus clientes, pero al final, nosotros somos quienes decidimos. Así que puedes elegir, no ver mundo con tu familia, por cuidar a tus clientes o ver mundo con tu familia planificándolo.

Preguntas frecuentes sobre malestar postvacacional si trabajas por tu cuenta

¿Es normal sentir ansiedad al volver de vacaciones si soy autónomo?

Sí, como autónomos, todo el peso laboral y fiscal recae sobre nuestros hombros, no es como ser empleado, donde tienes más fácil apagar el ordenador, archivar el grupo de la empresa y disfrutar de tus vacaciones.

Pero como no queremos tener esta ansiedad y queremos aprender a gestionarla, por eso, buscaremos un equilibrio que nos permita vivir en paz.

¿Cómo evitar el síndrome postvacacional siendo emprendedor?

Seamos prácticos: dejemos margen en la agenda, prioricemos tareas importantes y, sobre todo, evitemos resolver toda la tarea pendiente el primer día de volver. Y me dirás… ¿Entonces tengo que aprender a vivir sabiendo que siempre habrá tareas pendientes? Y mi respuesta es, naturalmente que sí. Hasta el día en que fallezcas, ojalá dentro de mucho tiempo, ese día se te quedarán tareas pendientes, así que intentemos ir reduciendo la lista, pero que no nos vaya la vida en ello, literalmente.

¿Por qué vuelvo de vacaciones más cansado que antes?

Como te comenté antes, irte unos días al pueblo no te va a curar todo, aunque ayude en gran parte, por eso, si notamos que no hemos desconectado del todo, si notamos que arrastramos aún un agotamiento previo o si hemos seguido pendientes del negocio, estructuremos que nos falla y si hace falta busquemos ayuda en psicólogos, es muy difícil trabajar mucho y no estar contento nunca.

¿Cuánto dura el malestar postvacacional?

Te puede durar unos días o que se haga crónico, por el acumulado de cosas que tengas en tu vida. Piensa que este malestar te afecta al sueño, a la motivación, al estado de ánimo e incluso a la salud general, esto hace que tu calidad de vida baje notablemente. Así que estemos atentos y busquemos una solución, que vivir desmotivado y sin sentido, se hace largamente difícil.

¿Qué hago el primer día de vuelta al trabajo?

Como ya hemos dicho anteriormente: revisemos lo que tenemos pendiente, ordenemos prioridades, evitemos reuniones innecesarias y planifiquemos todo de manera eficiente.

¿Cómo desconectar mejor en próximas vacaciones?

Esto lo irás aprendiendo con la experiencia, pero si te sirve de algo ahora, avisemos con antelación, cerremos temas importantes, automaticemos respuestas y evitemos estar con el móvil y correo de empresa, si de verdad queremos desconectar. Luego cada caso, es un mundo, ya sabes.

¿Cuándo debería pedir ayuda psicológica?

Cuando este problema te genere ansiedad persistente, bloqueo, irritabilidad, insomnio, agotamiento o sensación de no poder sostener el ritmo. Las vacaciones se tienen que disfrutar, el antes, el durante y el después, si las vacaciones nos cuestan un gran peaje emocional debemos analizar por donde tenemos que hacer el corte para el cambio.