Yo también soy empresario y sé de buena tinta que el tiempo es oro, ya que no nos gusta perder tiempo, ni dinero, seamos francos. Pero sería un fallo de base si solo dejamos el descanso ‘’para cuando haya tiempo’’, ya que nunca encontraremos el momento adecuado para descansar, mucho menos si vemos el descanso como una pérdida de tiempo, algo que abordaremos y ahondaremos a lo largo de este texto.
Muchas veces al descanso asociamos ideas de culpa y autoexigencias que poco o nada nos acercan a nuestro objetivo final. Por lo que debemos cambiar el significado que atribuimos al descanso, viéndolo como el repostaje de la gasolina para seguir el viaje, en lugar de asimilarlo como una pérdida de tiempo inútil por la que debemos fustigarnos. El descanso es igual de importante que el tiempo productivo. Al igual que cuando vas al gimnasio no solo influye un buen entreno, sino que otros hábitos saludables como el sueño y la nutrición son otras patas de la mesa igual de importantes.
Por qué el descanso suele ser lo primero que se sacrifica
Solemos confundir estar siempre disponible con ser productivo y en realidad no tiene nada que ver, ser efectivo pocas horas será más eficaz que estar horas sentado en la oficina, estando, pero aportando muy poco. Así que estar disponible, no va relacionado con estar siendo efectivo y directo.
También, un error común que solemos hacer los emprendedores es asociar nuestro valor personal a como somos de productivos en la empresa y es que, como bien te habrás dado cuenta si llevas tiempo en esto, el trabajo puede ir fluctuando, la energía y la motivación también. Y, además, es bastante peligroso ya que te estarás juzgando y analizando según la carga de trabajo que tengas en este momento y el spoiler que debes saber es que tu carga de trabajo no determina cuan bueno seas, sobre todo porque no eres una mula de carga que busca trabajo a granel, sino debemos buscar efectividad en la faena.
Por otra parte, otra equivocación frecuente es aquella de tener miedo a no hacer suficiente o quedarse atrás, esto nos afecta emocionalmente, ya que empezamos el partido pensando que vamos perdiendo 0-3, en lugar de basarnos en pruebas y hechos contrastados, no solo en nuestro emocionario, que en momentos de tensión puede afectarnos negativamente. Por eso, el descanso debe ser interpretado como esa agua que bebemos cuando tenemos sed, necesaria para seguir, no como un tiempo perdido en el que la competencia nos adelanta por la derecha.
Para resumir todo esto un poco, cabe aclarar que esta cultura de no descansar viene por una dinámica mal aprendida, en la que el descanso es casi un lujo que rara vez podemos permitirnos. Por eso el tema de comer rápido frente al ordenador, posponer vacaciones indefinidamente porque no encontramos momento adecuado, sentirnos alterados y culpables si paramos e incluso normalizar trabajar cansado, son cosas que debemos analizar para que el motor de nuestro precioso vehículo no gripe.
Qué entendemos por descanso
Debemos interpretar el descanso en términos correctos, por eso debemos saber que el descanso no es solo dormir como tal, se puede descansar más allá de solo dormir. También cabe destacar que el descanso no es evitar constantemente, es decir, perder tiempo haciendo scroll en redes sociales o en aplicaciones de compras online.
Y es que, lo que sí que podemos interpretar como descanso es permitirnos recuperarnos emocionalmente, darnos nuestro espacio incluso en días malos que nada nos contenta, saber escuchar nuestro cuerpo y nuestra mente. Saber descansar también es conocer cuando cortar con la exigencia y centrarse en el aquí y el ahora. Como empresario entiendo que tú tampoco quieras perder el tiempo y que por eso tengas una actividad física y mental elevada, pero como bien sabes, no puedes mantener el 100% durante todo el tiempo, hay que saber dosificarse durante la maratón, ya que la vida se asemeja más a esa prueba de atletismo de 42,195 km que a un sprint de 60 metros.
Naturalmente que pasarás gran parte de tu vida adulta trabajando, qué duda cabe, pero si queremos aguantar y que no nos cueste la salud deberemos dosificarnos. Pensar a largo plazo, cuidar la nutrición, cuidar el descanso e incluso cuidar nuestro círculo social y con quien nos juntamos, será más importante que centrarnos únicamente en trabajo, trabajo y más trabajo. Sé que eres empresario, sé que incluso, puede, que esa empresa la hayas creado tú, pero no olvides que cuando tú no estés, esa empresa desaparecerá o tomará el mando otra persona, tus clientes seguirán en el proyecto continuista o posiblemente busquen un nuevo partner, así que centrémonos, cuidemos las entrañas de la empresa, pero también cuidémonos nosotros mismos.
Señales de que necesitas más descanso del que te permites
Son muchas las señales que el cuerpo, la mente y la vida nos da para darnos cuenta de que quizás no estamos dándonos el descanso que necesitamos, a continuación, te las voy a ir exponiendo:
- Cansancio que no se quita durmiendo: Quitémonos de la cabeza la idea de que descansar es solo dormir, al final, dormir tienes que dormir todos los días por que es una actividad natural, un pack indivisible si quieres seguir vivo. Por eso, más allá de buscar un descanso adecuado mediante el sueño, también tenemos que pautarnos descansos durante la vigilia, desconectando de aparatos electrónicos, buscando actividades que nos relajen, sabiendo como cuidarnos.
- Irritabilidad o apatía: Cuando emocionalmente seas un gato que saque las uñas con todos, será una señal de que algo no va bien. A veces, venís a consulta pensando que falla algo en vuestras relaciones interpersonales, pero a veces el problema está en nosotros, en que no nos escuchamos, no descansamos, no estamos bien y esto nos pasa factura a las demás facetas de nuestra vida.
- Dificultad para concentrarte: Cuando la cabeza no está en el sitio, es por algo. Y repito, muchas veces intentamos ver qué pasa, si será el trabajo, serán los amigos, la familia, la pareja, los estudios, pero rara vez analizamos si estamos durmiendo lo necesario o si estamos descansando lo suficiente para la caña que le metemos al cuerpo.
- Sensación de ir “en automático”: Una gran señal de que algo tenemos que cambiar, ya que como bien te habrás cerciorado, no es muy agradable vivir en piloto automático, puesto que emocionalmente vivimos mal y puede que un factor sea el tema de la falta de descanso en nuestro cuerpo y mente.
- Pérdida de motivación o disfrute: Naturalmente que cuando no estamos bien, no estamos descansados, el cuerpo entra en un instinto de supervivencia por el que de lo que antes disfrutábamos, ahora apenas recibimos un ligero estímulo.
- Descanso vivido con culpa: Esto es un apartado muy importante que tenemos que tratar, ya que esto significa, que dentro nuestro el descanso no se ve que como algo positivo, sino como una pérdida de tiempo inútil que nos aleja de la meta y por lo que sentirnos culpables.
- Necesidad constante de estímulos: Cuando necesitamos muchas cosas para estar activos, esto puede ser señal de que algo no marcha como toca. Y aunque me vuelva a repetir, he de decirte que esto puede ser debido a una falta de descanso que nos hace tener que compensar esto con una mayor cantidad de estímulos para tratar de estar bien.
- Somatización: tensión, dolor de cabeza, insomnio: Aquí es donde aparece la psicosomatización, es decir, de un mal emocional, esto cala en el físico y aparecen estos males en forma de dolor de cabeza, insomnio, tensión muscular. El cuerpo nos está mandando señales de que algo en nuestras emociones no funciona como toca.
Qué pasa cuando no agendas el descanso
El descanso es un básico, una pata más de la mesa de nuestra vida, por eso debemos tenerla en consideración de manera realista y es que la falta de descanso sostenida puede derivar en:
- Agotamiento crónico: Cuando no descansas y vas arrastrando cansancio, esto acaba pasando factura. Puede que ahora no lo veas, decidas tirártelo a la espalda y seguir, pero cuando sometemos durante mucho tiempo a mucha tensión no controlada a nuestro cuerpo o mente, esto suele salir por algún lado o por otro. Así que tengamos cuidado con esto.
- Menor claridad mental y peor toma de decisiones: Que no estemos activados al 100% y cometer desde pequeños despistes hasta errores complicados. Muchas guerras se han ganado por la privación de sueño de los rivales, así que tengamos en cuenta que el descanso es un aliado en la guerra de la vida y que ignorar las señales de nuestro cuerpo perjudicará nuestra retaguardia.
- Más errores y más tiempo para tareas simples: Como no estás al 100% te notas más débil, más lento, no te ves operativo y eso hace que dediques más tiempo y te equivoques más en tareas simples, como hacerte la maleta, prepararte la comida y la organización del tiempo.
- Desconexión emocional: El cuerpo y la mente van de la mano y cuando una falla, la otra también lo hace, muy a nuestro pesar. Por eso como estamos ignorando las señales del cuerpo que nos está avisando de que necesitamos parar y no le hacemos caso, esto causa que emocionalmente no estemos al 100% por eso nos desconectamos, porque algo no va bien.
- Mayor riesgo de burnout: Al no estar descansando como deberíamos, estamos comprando más papeletas para que nos quememos laboralmente hablando, ya que, si en la esfera privada estamos mal, es complicado que ese malestar no se trasvase a otras esferas de nuestra vida, como puede ser la esfera laboral, en este caso.
- Deterioro de la salud mental: No descansar hará que nuestra calidad de sueño descienda, que no podamos recuperarnos al final del día y que todos los días sean el día de la marmota. Para el cerebro funcione bien necesita descansar y si privamos del descanso a nuestro organismo estaremos deteriorándolo, sé que puede que pienses que es algo temporal o que ‘’somos jóvenes y nos cuidamos’’, pero si no descansas, rara vez te estarás cuidando, siendo sincero.
Por qué agendar el descanso sí mejora tu rendimiento
Para ser productivo tendrás que descansar, el descanso no debería ser una cosa negociable, ya que, si queremos ser productivos, tendremos que tomarnos en serio el descanso.
A continuación, vamos a ver beneficios concretos del descanso:
- Más foco real (no forzado): cuando duermes bien, cuando descansas, cuando te cuidas, podremos tener más aguante para días largos, podremos enfocarnos en lo que de verdad nos importa, ya que tendremos la mente despejada y estaremos más receptivos a los estímulos que nos rodean.
- Mejor regulación emocional: Al estar descansado, estarás más fresco para lo que venga y esto ayudará en el tema emocional, ya que nos enfrentaremos a los retos del día a día con menos carga mental. Y es que el descanso está profundamente ligado con la regulación emocional, ya que al igual que cuando las cosas van mal, nos cuesta descansar y no estamos bien emocionalmente, cuando las cosas van bien, el descanso y la regulación emocional salen favorecidas.
- Mayor creatividad y flexibilidad: Vivir bajo un estrés constante sin fin, como si estuviésemos en una guerra nos hará vivir en alerta, algo que no nos favorecerá si queremos desde la paz tener una mayor creatividad y flexibilidad, ya que cuando vamos con las cosas al día y estamos bien, podemos estar más receptivos a la creatividad y flexibilidad.
- Decisiones menos impulsivas: Muchas veces, desde la desesperación, desde estar al límite físico y mental tomamos decisiones que no son las más acertadas, debido a que por la falta de descanso se pueden ver mermadas nuestras acciones y decisiones, ya que no estamos al 100%.
- Menos necesidad de “empujarte”: En la vida muchas veces tenemos que ‘’obligarnos’’ a hacer muchas cosas, básicamente, porque no nos apetece hacerlas, pero sabemos que son buenas para nosotros. Si esto de normal, nos cuesta y tenemos que hacerlo, imagínate si encima no hemos descansado y todo nos pesa el doble o el triple.
- Mayor sostenibilidad a largo plazo: Que estés descansado te ayudará a sobrellevar mejor las idas y venidas de la vida. Y aunque el descanso en si no te hará más exitoso, ni te garantizará nada, nos ayudará a prevenir, en la medida que para nosotros sea posible, perjuicios claros para nuestra salud.
Cómo empezar a agendar el descanso sin sentir culpa
Tratar el descanso como una cita, no como un hueco
Esto es algo fundamental que muchos empresarios no tenemos en cuenta y es que debemos tratar el descanso como una cita, no como un hueco que pondremos ya cuando, en teoría, nos liberamos, si es que lo hacemos.
Agéndate esa hora, esas horas, ese día o esa tarde. Porque es posible que, si no te lo agendas, ocupes ese hueco en hacer otra cosa. Al final, los emprendedores, como es mi caso, que tenemos citas en la agenda, es recomendable anotarnos incluso los días de descanso o las horas de desconexión. Esto cuesta, pero con practica y dándonos permiso lo podemos conseguir.
Revisar el diálogo interno que aparece al parar
Miremos cómo nos hablamos en el tema del descanso, porque es posible que nosotros mismos, ‘’siendo nuestros propios jefes’’, no nos demos permiso para descansar. Por eso, evitemos frases del tipo: ‘’No he hecho suficiente’’, ‘’Ya descansaré más adelante’’, ‘’Cuando no tenga faena, descansaré’’. Entiendo que hay situaciones que, sí que tendremos que sacar un trabajo adelante, pero es posible que estos trabajos sean solo excepciones. Así que empecemos a hablarnos de manera más compasiva y suave con nosotros mismos.
Diferenciar descanso de evasión
Debemos tener muy claro que una cosa es descansar, desconectar de las redes sociales y que sea un descanso reparador. Y otra cosa bien distinta es pasarnos los 15, 30 minutos de descanso mirando redes sociales. Aquí hablamos del descanso reparador, el efectivo, el necesario para retomar energías y volver a la carga. El otro tipo de descanso, ni repara, ni ayuda, es distraernos, pero sin levantar la vista de la pantalla.
Introducir micro-descansos diarios
Intentemos que las pausas sean breves, efectivas, sin hacer multitarea, siendo conscientes. Si tienes que tomarte un café en la terraza, tómatelo sin mirar el móvil. Habla con la persona que te acompañe si quieres o reflexiona de tus cosas, pero no estés con el vaso y mirando el móvil, esperando que suene la alarma para volver.
A veces cometemos el error de esperar al colapso para descansar y esta dinámica no es muy provechosa, ya que el descanso forma parte de la jornada y aunque pienses que no, acaba pasando factura si lo ignoramos.
Normalizar el malestar inicial al descansar
Naturalmente que si llevas tiempo esquivando el descanso, cuando comiences a practicarlo, te sentirás mal, aparecerán emociones como la culpa, la inquietud, debido a que esto es nuevo para ti y en tu cabeza aún resuena la idea de que descanso es pérdida de tiempo.
Esto no es señal de que lo estés haciendo mal, lo que estás haciendo es educar a tu cerebro enseñándole que el descanso es una herramienta básica, no un lujo innecesario, prescindible y que podemos ir prorrogando a lo largo de nuestra vida.
Ajustar expectativas: descansar no es rendirse
A menudo solemos pensar que el descanso es dejarnos, es abandonarnos, es dejar que las tareas se acumulen en la mesa. Pero lo cierto es que el descanso nos ayuda a sostener el funcionamiento del cuerpo. Cuando descansas bien te estas preparando para hacer mejor las cosas, para mejorar.
Cuando el cansancio deja de ser “normal”
- Agotamiento persistente: Cuando aún y todo descansando, notemos que el agotamiento continua, quizás sea una buena señal para trabajar con nuestro psicólogo el tema, ya que puede que haya algo más que podamos trabajar en el espacio terapéutico.
- Dificultad para desconectar incluso en vacaciones: Es común que muchos empresarios, aun estando de vacaciones sigan con el rol de la agenda, las llamadas y hasta se sientan culpables. Y es que hay veces, que el descanso no es un ente sanador que todo lo cura y necesitaremos pasar por la consulta de un psicólogo para ahondar en lo que nos sucede.
- Sensación de vacío o despersonalización: Estas sensaciones son muy complicadas de gestionar y aunque echemos un par de risas con nuestros amigos, hagamos algo de deporte o descansemos como toca, hay situaciones que nos comen por dentro y necesitaremos de ayuda externa para aprender a gestionar este malestar emocional.
- Irritabilidad constante: En la vida hay situaciones que nos superan, aunque vayamos por nuestro camino y hagamos las cosas bien, esto es importante saberlo, aunque no sea justo, a veces es la realidad que tenemos que masticar, por eso, contar con un psicólogo al que contarle que nos pasa, nos puede ayudar a ver este asunto desde un prisma diferente.
- Ansiedad o apatía mantenida: No es fácil mediar estas emociones cuando las llevas enquistadas dentro mucho tiempo. Y el descanso puede ayudar a estar un poco más en paz y no alterarnos, pero es posible que necesitemos de la ayuda de un experto en la salud mental para ayudarnos a salir de este entuerto.
- Vivir el descanso con mucha culpa: Este apartado suele costar mucho al principio, ya que las personas que dirigimos negocios estamos acostumbrados a una carga de trabajo muy grande, sin descanso y con una agenda muy demandante, por eso hay que cambiar el prisma y ver esta situación de una manera que nos pueda ayudar de una manera más realista.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Descansar no es perder el tiempo si tengo mucho trabajo?
Esto es una idea errónea, ya que al no descansar no podrás rendir la faena que te queda. Descansar durante el día, al igual que dormir son dos patas de la mesa necesarias para conseguir tus objetivos y no colapsar física y mentalmente, así que desechemos la falsa idea de que debemos hacer así las cosas y que el descanso es vaguería en lugar de echar gasolina al coche para que siga haciendo kilómetros.
¿Por qué me siento culpable cuando paro?
Porque, a lo largo de tu paso por este mundo, tanto la sociedad, como las personas de alrededor, como tú mismo hemos ido inoculando la idea de que el descanso es motivo de culpa y que cuando descansas estás haciendo algo malo. La privación de sueño y descanso puede traer consecuencias nefastas para nuestra salud, con esto no estoy fomentando a que no trabajes o que seas un holgazán, sino a que cuando toque trabajar, trabajes y cuando toque descansar, descanses sin culpa.
¿Cuánto descanso es “suficiente”?
Esta es la pregunta del millón y como buena pregunta del millón, la respuesta más frecuente es que dependerá del caso. Por eso es bueno que te conozcas, que vayas probando y que te des cuenta de cuando eres efectivo y cuando no, yo en mi época universitaria prefería acostarme pronto y levantarme de buena mañana a estudiar porque estaba más receptivo, en cambio mi compañero de piso, dormía por la tarde y estudiaba toda la noche en época de exámenes. Al final, es aprender a conocerse y para eso tendrás que dar espacio a ese descanso que necesitas, pero estás posponiendo.
¿Es normal no saber descansar?
Naturalmente, como te comenté anteriormente, se nos ha inoculado la idea de que el descanso nos aleja de nuestros objetivos y que descanso significa falta de disciplina y no tomarse en serio las cosas. Pero para eso estamos los psicólogos, para quitarte de la cabeza esas ideas falsas que hemos comprado sin saber el peaje que pagaríamos, así que no nos sintamos culpables, no sabemos descansar porque nunca nos lo han enseñado.
¿Descansar puede ayudar a mi salud mental?
Descansar es la base para una buena salud mental, puedes tener mucho dinero, muchos amigos, el trabajo de tus sueños y una vida sin preocupaciones, pero sino descansas, lo más posible es que colapses y tu salud pague el precio. La salud, el descanso, deberían ser innegociables en cualquier ámbito de nuestra vida, pero vivimos con prisa y no paramos a pensar en la necesidad del descanso hasta que colapsamos. Así que sí, descanso es salud mental, ambas son un pack indivisible.
¿Qué hago si paro y me siento peor?
Para eso está la psicología, para enseñarte nuevas vías de pensamiento que te ayuden a crecer de verdad. Negarte el descanso es tú mismo hacerte la herida y no curarla. Entiendo que son años en los que has creído que el descanso es prescindible y que no te lo puedes permitir, pero si aprendemos a gestionar bien el descanso, viviremos mejor y nos sentiremos mejor. Ahora te sientes mal, porque tu mentalidad respecto al descanso es que es una pérdida de tiempo y por ese pensamiento, aparece la emoción desagradable.
¿La terapia puede ayudarme a aprender a descansar?
Sí, el único encargado cualificado para trabajar tus emociones es el psicólogo, el que sabe que decir, que herramientas ofrecerte y como asesorarte. Sé que puede que pienses que el descanso como tal no es motivo de consulta, pero desde mi experiencia puedo decirte que, lamentablemente, muchas veces acudís cuando por falta de descanso aparece el estrés, la ansiedad, la depresión. No descansar es un peaje que se acaba pagando, aunque creamos que no, así que, si esto ronda por tu cabeza, atajémoslo ahora, que puede que aún sea pronto para trabajar y conseguir esa paz mental que puede que ahora no tengas.
Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana.
Es licenciado en Psicología y Máster en Psicología General Sanitaria por la
Universidad Católica de Valencia.Está especializado en el tratamiento de ansiedad, autoestima, duelo y depresión, con un enfoque basado en evidencia científica y adaptado a las necesidades de cada paciente.
Actualmente ofrece terapia presencial en Denia y atención online. Su trabajo se apoya en la empatía, la escucha activa y herramientas contrastadas de la psicología clínica.




