¿Sientes que trabajas mucho pero no avanzas? Es posible que estés estancado en tu negocio y que tengamos que tocar un par de teclas para revertir esta situación desfavorable. 

Esto que te pasa no siempre va asociado al organigrama de la empresa, ni a tu agenda y proyectos como emprendedor, sino que es posible que esto vaya más ligado a un bloqueo emocional, algo en lo que piensas y te hablas a lo largo del día. Por eso, desde este artículo vamos a buscar identificar cuales son los mantenedores de esa idea y estado de ánimo para poder recuperar nuestra mejor versión. 

Dicho esto, también cabe destacar que muchas veces el estancamiento no siempre viene por falta de capacidad empresarial, sino que a veces viene derivado de un exceso de carga mental, miedo o autoexigencia que nos bloquea por dentro. 

Qué significa “estar estancado” cuando emprendes

‘’Hago mucho pero no concreto’’, ‘’Cambio de estrategia cada semana’’, ‘’Me comparo mucho con los demás’’, ‘’Me da miedo exponerme y que me juzguen’’ 

Ante frases así, que son muy comunes cuando estamos estancados debemos analizar que nos ha causado esta parálisis e incomodidad en ese proyecto que a veces es ilusionante y, en otras, parece solo darnos quebraderos de cabeza. Por eso, debemos analizar si estamos ante un estancamiento estratégico, es decir, no contamos con un plan y pudiera ser también que estemos estancados con el plan que tenemos o estancamiento psicológico, donde creemos tener un plan, pero no lo ejecutamos y nos bloqueamos por miedo. 

Al final, podríamos decir que el estancamiento es cuando el negocio pide acción, rendición de cuentas, foco, pero nuestra mente nos pone el freno de mano.

Señales de que el bloqueo es más emocional que estratégico

A continuación, veremos de manera más detallada que señales nos muestran que nuestro bloqueo empresarial es más emocional que estratégico

  • Procrastinación “productiva” (cursos, web, branding infinito):  Cuando en lugar de enfrentar los proyectos empresariales y las fechas acordadas, es decir, en lugar de ir al grano con lo prioritario, nos centramos en hacer eternos retoques en la página web, en Instagram, entrar en el bucle de la formación eterna o hacer cambios constantes en el rebranding de la empresa o los colores de nuestro logo, por ejemplo.
  • Perfeccionismo (“cuando esté perfecto…”): De aquí emana la eterna frase de ‘’Hasta que no esté perfecto, no lo lanzo’’ y así es como grandes proyectos e ideas se mueren en el cajón de nuestro escritorio. Y es que en el mundo de la empresa muchas veces se aprende más del ensayo-error, de la experiencia, que de un perfeccionismo que nos paraliza, ya que interpretamos que aún no es el momento.
  • Bloqueo justo antes de lanzar o vender: Esta sensación es muy desagradable, lo sé y es que el cerebro se pone en modo alerta y quiere ‘’evitar que sufras’’, pero como ya te habrás cerciorado, en el mundo empresarial muchas veces hay que enfrentarse a ciertas situaciones, aunque tengamos miedo, eso es lo que nos hará ganar seguridad en un futuro. Y naturalmente, que puede que este bloqueo sea más emocional que estratégico, en la mayoría de las veces.
  • Ansiedad al exponerte (reels, emails, llamadas): Muchos grandes proyectos no salen a la luz por la ansiedad que nos provoca ser figuras públicas, que puedan juzgarnos, criticarnos y reírse de nosotros. Esto es algo con lo que vamos a tener que vivir si somos autónomos y nos dedicamos a las ventas.
  • Rumiar por la noche / no desconectar: Cuando las cosas no van bien, aparece en nuestra cabecita eternas rumiaciones, le damos muchas vueltas a todo y parece un bucle infinito en el que, no por mucho pensarlo, se vea más cerca la salida.
  • Cambios constantes de rumbo: Cuando no estamos cómodos en el partido, queremos cambiar la estrategia a ver si así se mejora la situación. Podemos cambiar el logo, el nombre de la empresa, nuestro cliente potencial, la estructura y organigrama. Esto toda empresa puede hacerlo y no es malo, es más renovarse y adaptarse al medio es fundamental para la supervivencia y crecimiento de la empresa. El problema viene cuando estos cambios ocurren toda la semana y sin una estabilidad detrás.
  • Sensación de “no ser suficiente”: Aquí es cuando aparece el fantasma de la duda, la comparación, la baja confianza, es decir, un jarabe muy tóxico que envenena la convivencia con nosotros mismos. Por eso mismo, cuando este estancamiento derive del ámbito emocional es cuando tenemos que buscar cambiar las cosas.

 

Por qué ocurre (la psicología detrás del estancamiento)

Miedo disfrazado (fracaso, juicio, rechazo)

Entiendo el miedo, que por exponerte te puedan rechazar, que, si fallas o te va mal, la gente pueda hacer sangre y que, si te dedicas a las ventas, pueden decirte que no, a veces de unas maneras no muy asertivas. 

Y es que a veces, no damos el paso o nos bloqueamos por pensar en cómo les sentará a los demás nuestro emprendimiento, pero igual que habrá personas que rechacen de facto, también habrá personas fidelizadas con nuestro producto a las que podamos ayudar y nos lo agradezcan de corazón. 

Autoexigencia y autoestima ligada a resultados

Es habitual que cuando nos sintamos estancados emocionalmente en nuestra empresa, sintamos que, si no facturamos, no valemos y que usemos el negocio como una medida de nuestra identidad, pero esto en muchas ocasiones puede traer más conflictos que otra cosa, ya que estamos evaluándonos y queriéndonos en función de como vaya la empresa, algo que puede ser muy peligroso.

Ya que como emprendedor, te habrás dado cuenta que los negocios por muy bien que vayan, pueden tener días buenos y malos, pagos pendientes que llegarán, proyectos que están en ciernes, es decir, la empresa privada cuenta con factores ajenos a nosotros mismos, ya que trabajamos con personas y no deberíamos querernos más cuando la empresa vaya bien u odiarnos, si no salen las cosas como esperamos.

Sistema nervioso en alerta (estrés sostenido)

Cuando algo no va bien, nuestro sistema nervioso nos irá dando señales, por eso es tan importante conocer cómo funcionamos y hacerle caso para que todo vaya bien.

Es habitual que aparezca la irritabilidad, impulsividad, cansancio, sentirnos apáticos y es que el estrés nos irá dando señales a nuestro alrededor de cómo estamos regulando nuestras cosas 

 

Esto es lo que puedes trabajar para desbloquearte

Bloque 1: Claridad (qué quieres y qué estás evitando)

Vayamos al grano, delimitemos de manera clara que es lo qué quieres y qué es aquello que estás evitando. Pongamos que tu caso es que eres psicólogo, como yo, tienes tu consulta privada y no te gusta trabajar, por ejemplo, terapia con adicciones, ni terapia de pareja, pues delimitemos con que casos queremos trabajar, si es viable y porqué lo estamos posponiendo.

Bloque 2: Perfeccionismo → pasar a “suficiente”

Y con pasar a suficiente no te digo que te conformes con lo mínimo, lo que busco en este apartado es que dejes de darle tantas vueltas a todo. Quizás esto estribe en un enfoque más realista y efectivo, si intentamos hacer las cosas bien, nos atrevemos, lo lanzamos, lo publicamos y luego vamos a raíz de esta experiencia, aprendiendo y mejorando. Muchas veces queréis hacer las cosas tan perfectas, que se acaban muriendo en un borrador de un Word de nuestro ordenador, por miedo a que no sea tan perfecto para los demás. 

Bloque 3: Procrastinación productiva

Entiendo que en una empresa siempre hay 1000 cosas que poner al día, pero si, en tu caso pongamos que eres psicólogo como yo, tienes que preparar sesiones, tener conversaciones complicadas y tomar decisiones, quizás eso sea lo prioritario y no tanto cambiar unas cositas de la página web, ordenar las stories de Instagram o volver a rediseñar por 25º vez un nuevo logo para la empresa. No digo que estas cosas no sean importantes, pero lo que sí que te digo es que centrémonos en ser productivos en lo realmente prioritario, en lo que sea urgente, ya que sabemos que esas tareas periféricas, a veces son simples distracciones para no enfrentarnos a cosas que nos dan verdadero miedo.

Bloque 4: Miedo a vender / visibilidad

De aquí, lo más importante qué quiero que saques es que te quites de la cabeza que vender es molestar, todo en la vida es ventas, desde los productos que ofrezca tu empresa, hasta cuando estás soltero y te pones tu mejor ropa, colonia y zapatos para un sábado noche, seamos francos, con nosotros mismos y con los demás. Todo es ventas. 

La diferencia es que a quien no esté interesado en tu producto, le molestarás y quien esté genuinamente interesado en lo que ofreces, agradecerá que hayas aparecido en su vida para mejorarla. 

Así que aprendamos a exponernos, enviemos los mails que tenemos pendientes, subamos esas stories aunque nos de vergüenza, publiquemos sin mirar métricas ni esperar likes.

Bloque 5: Autoestima separada del rendimiento

Como siempre os comento, será fundamental para no estancarnos y para nuestra salud mental, que nuestra autoestima no se base en el rendimiento de nuestra empresa. Al igual que no dejarías de querer a tu hijo si pierde un partido, tampoco deberías menospreciarte porqué tu empresa lleve una mala racha o no salgan los resultados que teníamos en expectativas. 

Por eso, basémonos en una lista de evidencias donde veamos logros reales nuestros, donde veamos el potencial que tenemos, aunque pasemos una mala racha empresarial. Entiendo que, si eres emprendedor, tu empresa sea un gran valor de tu vida, pero como todo empresario, sabrás que, aunque una empresa esté estable y consolidada habrá subidones y bajones, sobre todo porqué las empresas son dirigidas y enfocadas hacia, por y para las personas.

Bloque 6: Descanso y regulación emocional

Entiendo que gran parte de tu tiempo esté dedicado a que este proyecto, esta empresa salga adelante, dedicarás el tiempo qué tienes y el qué no, harás sacrificios, totalmente entendibles. Pero no debemos olvidarnos nunca del descanso, de poder pautarnos tiempos de desconexión, de ponernos límites y respetar horarios de sueño.

Lejos de lo que se ha creído, dormir, descansar, es lo que hace que podamos durar más tiempo motivados y enfocados en la meta. 

Por esta razón, deberíamos evitar normalizar vivir al límite, es decir, conozcámonos, veamos qué tiempo necesitamos para descansar, veamos cómo podemos enfocarnos mejor en el objetivo y tengamos el descanso y la regulación emocional como un pilar inamovible. 

Plan rápido anti-estancamiento (7 días)

A continuación, vamos a hacer un plan de arranque, un ejemplo de cómo podríamos hacerlo, cómo siempre digo, esto será algo general para hacernos una idea, si queremos un plan personalizado y saber cómo dirigir podríamos acudir a un psicólogo experto en este tema para qué te oriente, vamos a ello: 

Formato:

  • Día 1: identificar evitación principal: Aquí vamos a ver qué es aquello que evitamos, podría ser: hacer llamadas en frio o llamadas complicadas que tenemos pendientes, poner al día todo el organigrama de la empresa, contactar con el equipo de marketing para hacer una campaña, hablar con esos clientes que nos dejaron en visto y dejaron el tratamiento en vilo, como ves pueden haber cientos de situaciones de las que somos conocedores qué necesitan un cambio, pero de las qué rara vez nos ponemos al día.
  • Día 2: definir “versión 1” de una acción: Veamos aquí que tenemos que hacer, ordenar una lista con todas las personas a las que llamar, por ejemplo. O hacer una checklist con las personas a las que te tenemos que contactar, anotando si contactamos con ellas o no.
  • Día 3: microacción de venta/visibilidad: Vale, ya está la lista, ahora contacta, llama, envía esos mensajes o correos, aunque no estés cómodo, hazlo igual. Sube esa storie, sube esa publicación.
  • Día 4: revisar diálogo interno: Al estar enfrentándonos y haciendo cosas nuevas desde hace mucho tiempo, es posible sentirnos raros, pero valoremos el esfuerzo de enfrentarnos, hacer bien las cosas. Ya hemos abierto la veda, sigamos adelante.
  • Día 5: descanso intencional + claridad: Naturalmente, estamos moviendo la rueda, estamos cambiando cosas y también será importante pautarse el descanso, cuando sea necesario. Tampoco es que necesitemos descansar dos días, por tan solo una hora de ponernos en orden. Seamos congruentes con el descanso y con la claridad de los objetivos.
  • Día 6: ajustar expectativas y métricas: Ahora que ya has hecho eso que tenías pendiente, ahora puedes reestructurar, ver cuantas llamadas vas a hacer al día, ver cómo vas a hacer las cosas de aquí a un futuro. Por eso las métricas las tenemos que ver cuando empecemos a rodar, no vale de nada mirar las estadísticas antes de publicar. Publica y luego, ya veremos.
  • Día 7: evaluar avances sin castigarte: Es habitual, en este caso que al empezar a movernos nos autoevaluemos muy duramente, pensando que ojalá haber empezado antes o que incluso, podríamos haber hecho más tarea pendiente, entiendo todas estas preocupaciones que aparecen en nuestra cabeza, pero vayamos al grano, ya has empezado, te estás poniendo al día, felicidades, seguimos para bingo.

Cuándo pedir ayuda profesional (sin alarmismo)

Entiendo que como emprendedor, como empresario es posible que te hayas habituado a callártelo todo, a seguir, aunque estés fastidiado y que vivas en un vacío del cual te has resignado, pero no tenemos por qué sufrir, más de la cuenta, para eso estamos los psicólogos, para echarte una mano emocionalmente hablando. 

Serán señales para ir al psicólogo cuando este bloqueo lleve con nosotros un tiempo sostenido, cuando la ansiedad frente al negocio sea el pan nuestro de cada día, cuando el insomnio, las rumiaciones, la irritabilidad y la apatía se hayan convertido en una sombra incómoda diaria. Incluso cuando evitemos oportunidades por miedo, será señal de qué necesitamos ayuda, ya que la sensación de vacío y de desconexión empresarial no es para nada agradable. 

Desde mi experiencia durante años asesorando y acompañando a empresarios, a emprendedores, autónomos, me he dado cuenta de que muchos casos, en cuanto movemos un par de piezas, y estamos dispuestos a moverlas, la cosa empieza a mejorar. Muchas veces es nuestra baja autoestima la que nos agota, las malas relaciones interpersonales con pareja, amigos o familia, la falta de tiempo para uno mismo, no somos islas, tenemos corazoncito y es normal que haya cosas que nos afecten, por eso mismo, pidamos ayuda para darle la vuelta a la tortilla y que esta situación desfavorable pueda mejorar. 

Conclusión

El estancamiento agota ya que parece un túnel sin salida e incluso la parte más desagradable es aquella que estriba de aceptar una realidad que no queremos, pero que, aunque no creamos, hay posibilidad de cambiar con ayuda y compromiso en la terapia. 

Podemos estancarnos, tener malas épocas, pero tanto en el trabajo como en la vida privada o incluso en el gimnasio o si salimos a correr, todo esto se puede trabajar. Y es que a veces no es falta de talento, sino falta de sostén emocional o de cambiar el encuadre. 

Sacando la parte positiva de todo, podemos ver como este estancamiento es una señal de que algo no va bien y que tenemos que cambiar algo de nuestra vida, así que pongámonos manos a las obras y al grano. 

Preguntas Frecuentes (FAQs)

¿Por qué me siento estancado si trabajo todo el día?

No conozco tu caso, pero es posible que haya cosas que tengamos que cambiar. Más no es mejor, mejor es mejor. Que trabajes como una mula 12 horas no te garantiza el éxito, personal, ni económico, lamentablemente. Así que analicemos que nos pasa, que podemos cambiar y que estamos dispuestos a mover para encontrar nuestra mejor versión. 

¿Esto es falta de disciplina o bloqueo emocional?

Deberíamos analizar tu caso, a veces el bloqueo puede venir porqué, dicho mal y rápido, ‘’nos hemos dejado’’, ya no nos cuidamos como antes, no nos tomamos la faena tan en serio como antes y no estamos tan comprometidos como deberíamos, podría ser. Pero también es posible que, al no estar bien emocionalmente, ya sea por tema laboral o por otros temas de la vida, nos hayamos estancado porqué no nos vemos a gusto. 

¿Qué es la procrastinación productiva y cómo se corta?

Consiste en hacer tarea, estar ocupado, estar haciendo faena, pero no la tarea urgente, ni la tarea más difícil, ni la tarea que sabemos que nos toca. Seria en un ejemplo de exámenes de universidad, cuando una persona en vez de ponerse a estudiar en serio, no para de pasarse los apuntes a limpio y hacerse esquemas, una y otra vez, sin estudiárselos. Por eso, debemos priorizar las tareas importantes primero y luego dedicarnos a hacer esas tareas auxiliares como pasar los apuntes a limpio si lo que tenemos que hacer es estudiar y comprender lo que estamos estudiando. 

¿Cómo avanzo si me paraliza el miedo a vender o a exponerme?

Avanzarás enfrentándote, haciendo las cosas, aunque no tengas ganas. Dedicarse a las ventas cuenta con esa gran dificultad de enfrentarte a una posible puerta fría y un rechazo, al igual que exponerte, que lleva consigo un posible juicio de los demás. Muchas veces queréis vencer al miedo, pero sin enfrentarlo y esto no va así. Entiendo que esto te cueste un mundo, pero para eso estamos los psicólogos para orientarte, para ayudarte, para motivarte en esta subidita tan complicada que tenemos. 

¿Cómo dejo de comparar mi emprendimiento con otros en redes?

Empieza a centrarte en ti, deja de anhelar la vida de los demás y hacerte de menos a ti, tu emprendimiento va contigo, no con tu competencia. Si a alguien le va mejor que a ti, que Dios se lo bendiga, centrémonos en nosotros. Muchas personas pierden gran tiempo de su vida comparándose en escenarios imaginarios que jamás llegarán, desgastándose y tirando a la basura muchas ilusiones, por el qué dirán los demás o por el qué pensarán los demás de uno mismo. 

¿Qué hago si empiezo algo y lo abandono siempre?

Pues pidamos ayuda para cambiar esa dinámica, muchas veces ocurre que ya nos hemos acostumbrado a hacer algo así y cambiarlo se nos hace raro, por eso, luchemos contra ese eterno bucle que nos hunde y hagamos las cosas como toca, sé que es duro, sé que cuesta, pero para eso estamos los psicólogos para ayudarte a mejorar tu mentalidad y tu fortaleza

¿Cuándo debería ir a terapia por bloqueo emprendedor?

Es un tema por el que la personas suelen venir. Aquí el fallo es pensar que solo hay que ir al psicólogo cuando estemos en una profunda depresión, llevemos una semana sin ducharnos y sin salir de la cama, pero no esto no va así. Vayamos al psicólogo cuando tengamos un problema que nos acompleje, como puede ser el bloqueo en nuestro emprendimiento, el estancamiento empresarial. 

¿La terapia me hará menos ambicioso o más “blando”?

Para nada, la terapia te hará mas fuerte. Hasta los mejores futbolistas que conozcan necesitan de ayuda psicológica, nutricional, fisioterapéutica y médica, algo que no nos los hacen ni más blandos, ni menos ambiciosos. Que busques ayuda es admitir que tienes un problema y lo quieres solucionar, esto te dará fuerza, porque lograrás neutralizar eso que te acompleja y te hace de menos. Así que ir al psicólogo te hará más fuerte y te hará sacar tu mejor versión.