Emprender es una bonita carrera de fondo, donde tú libremente puedes elegir a que dedicarte, muchos emprendedores empiezan esta andanza en solitario buscando autonomía, flexibilidad o sentido, pero al igual que Batman, trabajan mucho tiempo y, sobre todo, solos. Por eso, tienen que hacer de la soledad una aliada o no una cuerda que cada vez nos aprete más el cuello.
El hecho que atormenta a miles de autónomos no es la soledad per se, sino sentirse solo en las decisiones, tener que manejar la presión y gestionar la incertidumbre quedándose desamparados en esos momentos difíciles que todo emprendedor ha vivido en sus carnes.
La soledad del emprendedor no es estar solo, es sentirse incomprendido
Para abordar este tema, debemos tener claro la diferencia entre la soledad física y la soledad emocional y profesional.
En primer lugar, encontramos la soledad física, es decir, trabajar solo, tener un trabajo donde somos el hombre orquesta y nos cuesta llegar a todo, reuniones solo, tareas administrativas y burocráticas solo. También esta soledad física puede encontrarla un freelance o emprendedor que trabaja desde las cuatro paredes de casa, sin compartir espacio físico con sus compañeros de trabajo. Básicamente estar sin compañía.
Por otro lado, encontraríamos la soledad emocional y profesional, donde aquí aparece el tema de no tener a nadie con quién compartir dudas, tener que enfrentarnos a los miedos asociados al mundo empresarial sin respaldo alguno e incluso asumir la responsabilidad única ante las decisiones importantes. Como, por ejemplo, el profesional sanitario que tiene mucha carga de trabajo y de pacientes y no cuenta con nadie para supervisar el trabajo, ni alguien que le sirva de ayuda o desahogo ante casos difíciles.
Por qué emprender puede aislar tanto
Vamos a hablar un poco de las causas más frecuentes en las que es posible que te sientas reflejado:
- Responsabilidad constante: todo depende de uno mismo. Al ser hombre orquesta, como se dice coloquialmente, somos quien lleva el teléfono, coge citas, hace papeleo, hace el trabajo, ordena, limpia y hace los pedidos. Esto, aunque lo asumamos como normal o natural, puede causar un estrés sostenido en el tiempo.
- Carga mental continua: el proyecto no se apaga nunca. Quien ha tenido empresa sabe que la dedicación es casi a tiempo laboral completo e incluso, a veces, también come del resto de tiempo personal de nuestra vida.
- Falta de personas que compartan el mismo contexto: En ocasiones, emprendemos con toda la ilusión del mundo y de parte de nuestro entorno, incluso el más cercano, encontramos cierto escepticismo hacia nuestro emprendimiento, incomprensión a veces e incluso personas que no comparten nuestra pasión.
- Miedo a molestar, preocupar o mostrarse vulnerable: Por esto es tan importante tener un mentor como lo puede ser tu psicólogo de confianza, donde vengas a desahogarte, a mostrar tus miedos, preocupaciones y que sepamos enfocarlos.
- Comparación constante con otros emprendedores: Este es un jarabe muy tóxico que envenena nuestra paz mental. Compararnos con quien le ha ido mejor, a priori, a simple vista en muchas ocasiones, esto ni ayuda, ni nos hace motivarnos para mejorar. Ya que nos pasamos media vida mirando a ver que han hecho o hacen los demás, para a partir de ahí, ver como nos tenemos que sentir.
- Identificación excesiva con el proyecto (“si va mal, soy yo”): Fíjate a veces la mente que puñetera que es, si todo sale mal, entonces es culpa tuya y nos asumimos todos los cargos de ese juicio. Pero si, en cambio, las cosas van bien, las atribuimos al azar, a la suerte, a que ‘’fue fácil’’ o que caímos de pie en esa ocasión. Así que cuidado con como nos hablamos, porque a veces nos boicoteamos nosotros mismos sino aprendemos a tener un filtro.
Señales de que la soledad ya está pasando factura
La soledad afectará a nuestro bienestar cuando tengamos cansancio emocional, nos volvamos irritables, estemos desmotivados y tengamos la sensación de estar siempre ‘’aguantando’’. La soledad aquí se ve como un problema, ya que esto afecta a otras facetas de nuestra vida.
Y entiendo que puede que tengas en tu cabeza ideas del tipo ‘’No tengo a quién contarle esto’’ o ‘’Tengo que poder solo’’, te entiendo, pero muchas veces no será así. Y es que la soledad que no está bien gestionada nos aísla e incluso puede afectar a nuestra autoestima si no aprendemos a interpretar la soledad desde otro prisma y pedir ayuda cuando estemos realmente mal.
Qué hacer cuando emprender empieza a sentirse demasiado solitario
Crear espacios de conexión de forma intencional
Hay veces que tendrás que disciplinarte y que la inspiración sea buscada, no que surja, por eso tendremos que agendar encuentros y llamadas para ‘’obligarnos’’ para que el trabajo salga adelante. Es muy importante llenarnos la agenda, tener propósitos, citas, como dije antes entre comillas, el tema de obligarnos, aunque no tengamos ninguna motivación. Muchas veces la motivación se encuentra en el camino. Así que ten una rutina, prueba, mira que te es más efectivo y que menos.
Rodearte de personas que sí entienden tu situación
Que importante es el networking con otros emprendedores que compartan nuestro contexto y lenguaje, solemos trabajar mucho y en la sombra, como te comenté al principio del texto y esto nos suele aislar del resto de empresarios de nuestra zona, que, aunque a veces podamos interpretarlos como competencia, también podemos hacer sinergias con ellos e incluso colaborar en determinados proyectos. Al final las empresas son dirigidas por personas y para personas.
Aprender a compartir sin sentir que molestas
Solemos pensar que nuestras emociones y sentimientos no interesan a nadie, que molestamos cuando los expresamos o que sinceramente no hay que preocupar a los demás, pero antes de ser empresario, eres un ser humano que también necesita de sus espacios de desahogo y de reflexión, por eso es tan importante poder tener un mentor, como puede ser tu psicólogo, al que compartirle tus penas, tus alegrías, incertidumbres y dudas. Son muchas horas solo durante el día y necesitamos aliviar la carga emocional con alguien.
Separar tu valor personal del rendimiento del negocio
El proyecto es importante, pero no define el valor personal ni la identidad completa. Son tantas horas, tanto esfuerzo, tanta implicación que a veces cometemos el error de priorizar la empresa sobre otras cosas como la familia, la salud o incluso nosotros mismos. Tu valor empresarial no define tu valor como persona, al igual que tu valor personal no te define como empresario. A lo largo de tu vida tendrás muchas esferas, serás hijo, puede que padre, alumno, paciente, mentor, amigo. Es importante darles valor a todas esas esferas, pero no es recomendable solaparlas. Centrémonos en dar la importancia que merece cada ámbito.
Cuidar el estado emocional para no aislarse más
Al no tener tanto contacto con los demás como si puede tener una persona que trabaje en una oficina, por ejemplo, tendremos que tener más cura en cuidarnos emocionalmente, por eso tendremos que priorizar el descanso, las pausas reales desconectando del trabajo, estar en movimiento para no engarrotarnos. Piensa que gran parte de tu vida, para bien o para mal, te la vas a pasar trabajando, por lo que, si nuestro trabajo no cuenta con compañeros como tal, tendremos que regalarnos momentos donde nos cuidemos para no sobrepasarnos y colapsar.
Cuando la soledad deja de ser puntual y empieza a doler
Como te dije desde el principio, la soledad será una acompañante durante nuestra andadura emprendedora y eso no es malo, lo realmente malo será cuando esa soledad se convierta en un aislamiento o confinamiento.
La soledad empezará a doler cuando nos toque la puerta en forma de una ansiedad persistente, un aislamiento progresivo e incluso un bloqueo a la hora de tomar decisiones. Por eso es tan importante acudir a terapia para trabajar nuestros pensamientos y emociones, si nuestro trabajo implica muchas horas de soledad, que menos que desahogarnos con un profesional que nos pueda orientar ante la gran maratón que es la vida y en este caso la vida laboral.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Es normal sentirse solo al emprender?
Totalmente, piensa que estamos ante un proyecto que va a llevarte gran parte de tu tiempo. Invertirás capital, tiempo, esfuerzo, harás sacrificio y puede que la gente únicamente vea todo esto una vez subas la persiana y hagas la apertura del local. O incluso cuando solo te vaya bien, porque habitualmente no se suele apoyar, ni aplaudir al emprendedor, sino que la gente suele quedarse mirando en la barrera, a ver como te va. El emprendimiento suele ser un proyecto personal, único, parte de esas características.
¿Por qué me siento solo aunque esté rodeado de gente?
De aquí tenemos que diferenciar entre estar acompañado y sentirse comprendido en el contexto emprendedor. Como he comentado en el apartado anterior, cuando emprendes un negocio, solo otros emprendedores suelen ser conocedores de todos los sacrificios que se hacen para sacar esto adelante.
Y es que otra gran verdad, es que, si decidimos emprender, debemos ser conscientes de que necesitaremos tiempo solos, para formarnos, para dar forma a las ideas, para asimilar lo que está pasando en nuestro alrededor. Puedes emprender con tu pareja, familia, algún amigo, pero si tu emprendimiento es individual, a veces es normal sentirse solo, pero eso no es malo, no interpretemos soledad como abandono, sino como proceso necesario para sacar adelante este proyecto en el que te has embarcado.
¿La soledad significa que no sirvo para emprender?
Para nada, la soledad no es una señal de incapacidad personal. En el emprendimiento la soledad es un peaje que se ha de pagar, al igual que la inversión económica y una reestructuración de nuestra vida, quizás durante estos primeros meses tendremos que ajustarnos el cinturón, sacrificar tiempo y energía para que esto salga adelante y, aunque no nos venga en gana, esa soledad que tanto tememos nos puede ayudar a razonar, a pensar, a estructurar bien por donde queremos ir. Pregúntale a cualquier emprendedor que conozcas si a veces se ha sentido solo y verás que te dirá. Esto es una maratón, una carrera de fondo, las zapatillas, la preparación física, la nutrición, todo eso influye, pero al final los pasos los haces tú, tú solo.
¿Qué diferencia hay entre estar solo y sentirse solo al emprender?
Y es que es posible que estés solo, físicamente, puedes estarlo y que además esto se junte con un emprendimiento, a veces la vida baraja las cartas y con esas cartas nos tocará jugar. Así que sea como sea, del lado que caiga la moneda, nos va a tocar enfrentar este emprendimiento, si nos toca solos, pues solos haremos la faena, nadie dijo que emprender fuese fácil, pero es la vía para poder ser libres y dueños de nuestro tiempo, pero como te dije anteriormente, es el peaje que nos toca pagar.
¿Hablar de lo que me cuesta no me hace parecer débil?
No es así como piensas, pedir apoyo es una habilidad y una forma de autocuidado. Si estuvieses ahogándote, literalmente, en el mar, lo más seguro es que pidieses ayuda a quien sea con tal de no morir ahogado, pues aquí, salvando las distancias con este símil, es básicamente lo mismo.
Entiendo el emprendimiento, entiendo la soledad, entiendo la frustración, pero también tienes que entender que en tema de empresa y de emprendimiento es bueno tener mentores, gente que nos pueda ayudar desde la experiencia real como puede ser el psicólogo y que además es bueno también contar con compañeros, colaboradores afines a nuestro emprendimiento con los que poder desahogarnos y sentirnos comprendidos.
¿Cuándo la soledad empieza a ser un problema?
Cuando empecemos a tener una ansiedad constante, el aislamiento sea cada vez mayor, estemos agotados emocionalmente y cuando estemos bloqueados, será momento de analizar si ese curso de la soledad está dejando de ser aceptable y se está convirtiendo en un problema.
No te negaré que desde el emprendimiento hay días malos y más al principio cuando no tenemos experiencia, ni apoyo, ni resultado. Pero cuando esto lleve mucho tiempo con nosotros o incluso, cuando ya veamos que esto nos afecta a varias esferas de nuestra vida, es ahí donde tenemos que ver que algo no va bien y buscar cambiarlo.
¿Puede la terapia ayudar con la soledad ligada al emprendimiento?
Naturalmente que sí, el acompañamiento terapéutico puede ayudar a gestionar la presión y la autoestima, desde la ayuda que nos dé el psicólogo, podemos aprender a que esta soledad más allá de hundirnos, sea un momento de calma en el que podamos organizar ideas y organizar lo que está por venir. Hay personas que una tarde solos la ven como un suplicio, un castigo interminable, en cambio, hay otras personas que, ante esta misma situación, lo interpretan como una oportunidad para adelantar cosas y ponerse al día. Fíjate, ante la misma situación, hay personas que lloran y también hay personas que venden pañuelos, dicho sea, desde la metáfora.
Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana.
Es licenciado en Psicología y Máster en Psicología General Sanitaria por la
Universidad Católica de Valencia.Está especializado en el tratamiento de ansiedad, autoestima, duelo y depresión, con un enfoque basado en evidencia científica y adaptado a las necesidades de cada paciente.
Actualmente ofrece terapia presencial en Denia y atención online. Su trabajo se apoya en la empatía, la escucha activa y herramientas contrastadas de la psicología clínica.




