Cuando organizarse deja de ayudar y empieza a generar ansiedad
Admiro a todas esas personas que dicen que guardan todo en su cabeza, me quito el sombrero con ustedes, pero yo no puedo y por eso, uso agenda de papel. Hay personas que prefieren agenda electrónica, sea como sea, la agenda es un recurso ganador en un mundo como el nuestro en el que todo va tan deprisa y necesitamos tener un orden para la vida.
La agenda más allá de un malentendido estresor más, debe ser el lienzo sobre el que nuestra cabeza descansa y se ordena. Y es que planificar aporta claridad para ordenar prioridades, energía y descanso.
Por qué la agenda no debería ser una prueba de productividad
La agenda debe ser una ayuda, algo modificable, porque la vida tiene muchas modificaciones. Una agenda rígida puede reforzar la autoexigencia, la culpa y la sensación de no llegar nunca.
Organizarse bien no es llenar todos los huecos, es tener una agenda equilibrada, donde tiempo con seres queridos, deporte y trabajo debe tener su espacio. La agenda aporta calma y estructura, por que en un golpe de vista puede ver que tienes cada día. El mundo funciona por que las personas tienen una agenda y cumplen horarios, la vida sin agendas sería altamente vulnerable e inestable.
Señales de que tu forma de planificar te está generando malestar
Revisar la agenda compulsivamente: esto ayuda más bien poco, a veces hay que hacer más, aunque la agenda esté llena de tachones, no hace falta que todo este perfectamente cuadrado en cada línea.
Sentir culpa si no cumples todo: Que cumplas todas las tareas que te pongas, y más si tiendes a ser perfeccionista, es una tarea titánica, si lo consigues, genial. Si no mañana continuas.
Llenar cada hueco libre: habrá ratos que no tengas nada y es lo más sano del mundo, hay cosas que no tenemos por que anotarnos en la agenda como comer, dormir o limpiar el coche, por decir algo.
No dejar margen para imprevistos: Trabajamos y vivimos con personas, por lo que debemos acostumbrarnos a que puede haber imprevistos, trenes que se retrasan, atascos imprevistos, olvidos de un material para la reunión, malentendidos de fechas o indisposiciones médicas, esto es la vida, aunque no nos guste.
Medir tu valor por lo que produces: Puedes producir mucho, dedicar muchas horas, pero no ser efectivo, lo que es efectivo es
Sentir ansiedad antes de empezar el día: Como dije antes, la agenda puede liberarte la mente, pero también, si no la usas de modo debido, puede convertirse en una cadena en el cuello que cada vez te ahogue más.
Cómo convertir la agenda en una herramienta de calma
Muchas veces, cuando no uso la agenda, incluso las notas del móvil me ayudan a que no olvide esto importante que se ha venido a la cabeza. Contar con una herramienta de apoyo como la agenda, física o electrónica, nos ayuda a reducir la incertidumbre, a ordenar tareas y a saber como tenemos la semana.
Planificar desde la realidad, ser sincero con nosotros mismos.
Priorizar no es hacerlo todo: elegir también es cuidarte
La gran clave aquí, es diferenciar entre tareas urgentes, importantes y prescindibles. Que esté anotado en la agenda no significa que tenga que hacerse ya de ya. Aunque lo importante es que vayas tachando tareas por hacer, también será importante enfrentar esas tareas que nos den pánico y sepamos que son buenas para nosotros.
Dentro de la planificación debemos dejar lugar al descanso, sé que a veces queremos tener la agenda muy ordenada y limpia, pero la agenda es un mapa que se puede modificar, no vas a enmarcar esa agenda, la agenda debe ser operativa, no la mas bonita.
Cómo planificar tu semana sin llenar todos los espacios
La vida requiere de cambios constantes e imprevistos, pregúntaselo a una pareja que acaban de tener un bebé, por ejemplo. La organización real es flexible, donde se realizan pausas reales, hay márgenes entre tareas, se hacen revisiones y se cambian cosas.
Al final, dejar huecos no es perder el tiempo, sino evitar saturarnos y facilitar las respuestas emocionales. Seguramente, las mejores cosas que has vivido en tu vida, no estaban anotadas en la agenda, ¿verdad?
La importancia de planificar según tu energía, no solo según el reloj
Con la edad, he aprendido a ser más cauto y escuchar a mi cuerpo. No debes ir al gimnasio todos los días, trabajar a destajo todos los días y saturarte. Aprende a escucharte y conocerte. No todos los días tienes la misma energía ni capacidad mental.
Tratemos de hacer las tareas más exigentes en momentos de mayor claridad, dejemos tareas mecánicas para momentos de menor energía y evitemos diseñar días imposibles y poco realistas.
Qué hacer cuando no cumples lo que habías planificado
Bienvenido a la vida real, donde aparecen imprevistos y donde muchas veces no llegaremos a tachar todas las tareas pendientes de la agenda, fastidia, lo sé, pero es lo que hay.
No debemos confundir el tema de que no cumplir lo que dice la agenda con falta de disciplina, a veces hay un exceso de tareas, puede que hayamos calculado mal el tiempo, que surjan imprevistos o que necesitemos descansar. Adaptemos a lo que podamos hacer.
Planificación emocional: incluir descanso, límites y vida personal
No eres efectivo las 24 horas, pero al menos las horas que estemos despiertos, tratemos de tener una planificación emocional efectiva, la tarea, la vida, incluye pausas, tiempo personal, descanso, movimiento, ocio y espacios sin rendimientos.
Claro que, si no trabajamos, no comemos. Pero la vida también son esas cosas espontáneas, tu entorno personal, tus aficiones, los momentos son el móvil. Nos agendamos la obligación, pero también estaría bien pautarse los descansos y la vida privada y personal.
Cuándo la ansiedad no viene de la agenda, sino de la autoexigencia
Muchas veces, detrás de una obsesión por la agenda se encuentra una autoexigencia elevada, cualidad que nos hace tener una relación rígida con el rendimiento, el control o el miedo a fallar. El perfeccionismo, la necesidad de aprobación y la dificultad para tolerar la incertidumbre son la eterna piedra que nos cuesta quitarnos del zapato.
Organizarte mejor no significa exigirte más
Más no es mejor, mejor es mejor. A veces no es trabajar más horas, es ser más eficiente en el trabajo. Esto es salud mental.
Una agenda bien usada nos ayudará a vivir con más claridad, menos ruido mental y más respeto por tus límites, la agenda debe ser una ayuda, una cuerda que nos ayude a subir la pared, no una soga en nuestro cuello.
Preguntas frecuentes sobre planificación sin ansiedad
¿Usar una agenda ayuda a reducir la ansiedad?
Sí, tener las ideas ordenadas nos ayuda a reducir la incertidumbre, además dividir las tareas en bloques ayuda a nuestra cabeza a ordenar las ideas y tener claridad mental. El fallo que podemos encontrar aquí es cuando se convierte en una lista rígida, donde no hay espacio para cambios, ni imprevistos como los que tiene una vida y su cotidianeidad.
¿Por qué me agobia mirar mi agenda?
Si la agenda está hasta arriba, nos agobiaremos ya que no tendremos margen de maniobra, será una eterna lista que nunca acabará y nos frustraremos. Debemos guardar espacios por si se cancelan planes o si se cancelan planes, que sepamos adaptarnos.
¿Cómo puedo organizarme sin sentir presión constante?
Planifica desde la realidad, prioriza las tareas importantes, incluye pausas y descansos, pero, sobre todo, revisa la agente como si fuese una ayuda, no un jefe autoritario que nunca tiene suficiente. Tu agenda debe ser una muleta para llegar a todo, no aquello que nos cause el esguince.
¿Qué hago si nunca cumplo todo lo que planifico?
Recalculemos la ruta, es posible que estemos asumiendo demasiadas tareas, que no estemos dejando espacio a imprevistos o descansos, por ejemplo, o que sinceramente, no nos estemos organizando bien. Recuerda que muchas veces no cumplirás todo debido a la sobrecarga de tareas, no es que no te alcance, es que puede que no te hayas organizado bien.
¿Es mejor planificar el día o la semana?
Depende la persona, yo prefiero organizarme la semana, saber como tengo la semana que entra e ir visualizando los días que vienen, antes que ir día a día. El éxito de muchas agendas viene de saber que día colocar según que tarea, que mires en global y organices en global, te ayudará a tener tu entorno y planes cercanos más claros.
¿La agenda debe incluir descansos?
Sí, el descanso forma parte de la ecuación. Hay que rendir, pero también hay que descansar, ya que esto nos ayudará a reponer energías, rendir de manera adecuada y poder afrontar con las fuerzas necesarias los retos que tengamos por delante.
¿Cuándo debería pedir ayuda si la planificación me genera ansiedad?
A veces, descansando y comprándonos una agenda en la librería no se acaban los problemas.
Hay ocasiones en las que no conseguimos conciliar la organización como algo que nos aporte paz, haciendo que esta gran tarea de organizar cause angustia frecuente, culpa intensa, bloqueo, insomnio, por eso, a veces necesitamos la ayuda de psicólogos expertos para abordar estos problemas.
Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana.
Es licenciado en Psicología y Máster en Psicología General Sanitaria por la
Universidad Católica de Valencia.Está especializado en el tratamiento de ansiedad, autoestima, duelo y depresión, con un enfoque basado en evidencia científica y adaptado a las necesidades de cada paciente.
Actualmente ofrece terapia presencial en Denia y atención online. Su trabajo se apoya en la empatía, la escucha activa y herramientas contrastadas de la psicología clínica.