Tenemos que ir al psicólogo cuando ese problema que nos preocupe ocupe gran parte de nuestro tiempo, causandonos una agonía notable. También es importante venir al psicólogo cuando esa preocupación nos afecte a varias esferas de nuestra vida como puede ser: laboral, social, académico o en círculos cercanos.

 ¿Cómo saber cuándo ir al psicólogo?

Sabrás cuándo ir a un psicólogo, cuando contárselo a un amigo no sea suficiente, cuando no sepamos manejar el dolor o cuando nos cueste manejar las emociones que esa preocupación nos causa, son claros ejemplos de cuando tendríamos que llamar a un psicólogo. Hay problemas que sabemos manejarlos y otros que precisamos de ayuda profesional psicológica, en esta segunda opción sería muy recomendable pasar por consulta psicológica, ya que nos ayuda a desahogarnos emocionalmente y viene muy bien de vez en cuando para seguir con las ideas bien ordenadas. 

¿Cuándo se recomienda ir al psicólogo?

Ante todo, hay que ir al psicólogo cuando una persona esté concienciada y dispuesta a cambiar, si viene a consulta alguien que, sinceramente, no está dispuesta a poner de su parte para cambiar a mejor poco o nada podremos hacer en consulta. Este proceso suele llevar su tiempo y es normal, muchas personas que me llaman para pedir cita cuando nos vemos en consulta me confiesan que llevaban tiempo dándole vueltas a si venir o no al psicólogo. Es entendible, pero tenemos que pensar que siempre y cuando tengamos un problema que nos afecte lo más efectivo será actuar cuanto antes para neutralizarlo. 

Algunos motivos para ir al psicólogo son:

  • una dificultad personal, como la ansiedad o malestar,
  • una situación dolorosa, como una enfermedad, duelo, trauma o separación,
  • dificultades relacionales, como problemas de pareja, problemas en la familia, o en el trabajo,
  • un deseo de cambio o de trabajo en sí mismo. 

Necesito ayuda psicológica ¿A quién acudir?

Tanto si vas a mi como a otro terapeuta fíjate si esa persona cuenta con el Grado en Psicología, el Máster en Psicología General Sanitaria y si está colegiado por algún Colegio Oficial de Psicólogos. Si no cumple con esos tres baremos no está habilitado para trabajar como psicoterapeuta, por lo que puede que tu experiencia sea bastante desagradable porque estarás contándole tus intimidades emocionales a una persona que no está capacitada para abordar ese problema y sinceramente, no nos sentará muy bien. Te adjunto un enlace del Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valencia, del que formo parte, donde puedes ver si esa persona está en el registro oficial y su especialidad:  https://www.cop-cv.org/ventanilla-unica/busqueda-de-psicologos/

¿Qué diferencia a un psicólogo de tu familia o amigos?

Yo como psicólogo seré más neutral que un conocido, amigo o familiar tuyo. Aunque tu amigo o familiar quiera ayudarte es posible que no haya recibido formación específica y reglada de estudios en psicología por lo que aunque la intención sea buena los avances serán escasos o nulos. Entiendo que siempre hay amigos dispuestos a ayudarnos pero los encargados de saber cómo funciona el cerebro, la mente y los pensamientos somos los psicólogos. Al igual que no dejas que alguien que no sea dentista manipule tu boca o no te dejas pinchar por alguien que no sea médico, mi consejo es que no dejes tu salud mental a personas que no se han formado para ello. Nuestros amigos y seres queridos están ahí para ayudarnos y una gran ayuda que hay que tener en cuenta es cuando estos nos sugieren que vayamos a consulta, por que nos quieren y no quieren vernos mal. 

5 Síntomas que te indican cuándo ir al psicólogo:

1) Notar que ya no se podemos más

 Muchas veces aguantamos más carga de la que podemos llevar y necesitamos desahogarnos o simplemente que alguien nos asesore sobre si estamos obrando bien o mal. Solemos ir por la vida en piloto automático y muchas veces no nos damos cuenta cuando el vaso rebosa y solo cuando explotamos es cuando empezamos a pensar que necesitamos ayuda. Tranquilo, te ha pasado a ti y nos ha pasado a todos, por eso no te avergüences de pedir ayuda psicológica cuando la necesites, no es signo de debilidad sino de madurez. 

2) Estar demasiado preocupado o has sufrido un trauma y no puedes dejar de pensar en ello

El dolor de una muerte de un ser querido o perder el  trabajo pueden ser razón suficiente para buscar apoyo psicológico.

Suele pasar que pensamos que ese malestar o preocupación va a desaparecer con el tiempo, sin embargo no es tu caso y sigues encontrándote mal por esa situación.

 Estar pero no estar, tener la mente muy dispersa, notarse plenamente afectado por ese problema con el que le damos mil vueltas a la cabeza. Esto desgasta mucho mentalmente, ya que parece que el laberinto no acabará nunca pero este pensamiento es muy entendible ya  que cuando estamos alterados y algo nos perturba perdemos perspectiva pero para eso estamos los psicólogos para ayudarte a sacar tu mejor versión. 

Este es uno de los signos que indican que es el momento de buscar a un psicólogo.

3) Llevar tiempo mal, estancado y no disfrutar como antes

Si sientes una desilusión general por las cosasa habituales del día a día, y sientes que no tiene sentido hacer las cosas porque te sientes infeliz, ir a un psicólogo te ayudará a volver a estar bien contigo mismo.

Es normal ya todos nos ha pasado tener una mala racha, pero cuando está mala racha se alarga en el tiempo y cada vez nos produce más dolor debemos pasar por la consulta de un psicólogo. No digas que no saldrás del pozo di que únicamente aún no has aprendido las estrategias necesarias para salir tú solo por eso necesitas ayuda profesional. 

4) Estar más sensible de lo normal

Si sientes que un problema está haciendo que muestres cierta agresividad excesiva con tus seres queridos como estar demasiado irascible y llorar por las esquinas a la mínima cosa que nos digan,  es una señal que te beneficiaría ir al psicólogo.

Como bien sabrás, los extremos no son buenos y vivir tanto con una rabia desmedida como estar plenamente descorazonado no es nada sano ni a corto ni a largo plazo. 

5) Sentir anhedonia

 Anhedonia es el término que usamos los psicólogos para esas personas que ya no sienten placer o gratificación con actividades que antes si lo sentían. Puede que nos estemos aislando socialmente por algún miedo, que estemos tristes y no nos alegre ni estar con la familia ni hacer deporte si antes lo hacíamos o sentir que se está en un gran bache del que es difícil salir, entre otros. Esto es un síntoma de que es momento de ir a un psicólogo.

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