Emprender no es solo estrategia/marketing/publicidad sino también es exponerse públicamente y aprender a lidiar con la incertidumbre día sí y día también. Esto es algo para lo que no solemos estar preparados, ya que muchas veces emprendemos sin que nos hayan enseñado antes ciertas cosas que aprendemos luego sobre la marcha.
Y es que emprender online, por mucho que estemos detrás de una pantalla lleva consigo un trabajo emocional invisible, donde deberemos hacer frente a las comparaciones, la soledad en las decisiones, el miedo a fracasar y saber que puede que los ingresos sean variables
Lamentablemente y aunque no sople el viento a nuestro favor, debemos saber que este miedo que se apodera de nosotros, está en nuestra mano trabajarlo para que no nos desgaste y que sepamos hacerle frente. Muchas veces necesitaremos de alguien de fuera, como un psicólogo, para enfrentarnos y ganar la seguridad que necesitamos.
Emprender online amplifica el miedo al fracaso (no es solo “falta de confianza”)
El tema de que emprender online amplifique el miedo se explica porque tenemos una exposición pública, que puede antes no tuviésemos, ya que ahora la gente puede ver en internet que nos dedicamos a cierto negocio que puede que antes no supiesen, además con el uso de redes sociales y la página web pueden ver nuestros posts y reacciones, al igual que nosotros podemos ver las métricas y ventas de nuestro negocio online.
Por otro lado, también encontramos que recibimos feedback de los demás, es decir, recibiremos comentarios, valoraciones de nuestros posibles consumidores y/o de clientes de nuestros servicios, algo que puede afectarnos o condicionarnos. De este modo, también pueden aparecer comparaciones constantes con personas que también se dedican a lo nuestro, con personas de nuestra edad o con personas conocidas.
Otro apartado que influye a este respecto, es que muchos negocios de emprendedores, y más cuando empiezan, cuentan con unos ingresos que son impredecibles, ya que puede que la carga de trabajo no esté muy clara o que aún falte asentar una clientela fidelizada.
También contamos con el factor de que ‘’si fallo, queda registrado’’, esa es una idea que marca a muchos emprendedores y que incluso les hacen evitar usar redes sociales, subir publicaciones o exponer su emprendimiento, pensando que, si no tiene éxito, los demás van a reírse de ellos y los van a juzgar duramente.
Qué significa “miedo a fracasar” (y qué no)
Nuestra intención a la hora de clarificar lo que significa ‘’miedo a fracasar’’ es, básicamente, evitar posibles malentendidos y tratar de reducir la culpa. Aquí el objetivo sería aprender a actuar cuando tengamos el miedo, no tratar de eliminar ese miedo que muchas veces será inviable a efectos prácticos.
Lejos de lo que en el argot coloquial se puede interpretar, sentir miedo al fracaso no te débil, no significa que no estés preparado o que te falta ambición. Cuando empezamos una nueva empresa, son muchas las dudas, incertidumbres e incógnitas que vamos a ir descifrando y descubriendo, por eso, no tenemos que sentirnos culpables. Ya que lo más habitual es que cuando una persona sea nueva en cualquier campo, no se vea preparado, se note inseguro y vea que tiene mucho margen de maniobra.
De este modo, tener miedo al fracaso nos puede hacer evitar el riesgo para evitar el dolor emocional, ¿Cuántas posibles emprendedores no dan el paso ‘’por si fracasan’’? El miedo al rechazo también es anticipar la vergüenza, el rechazo, la pérdida, nosotros mismos ponernos el palo en la rueda y la tirita antes del golpe, pensando que así evitaremos lo malo, cuando posiblemente también estemos bloqueando lo bueno que también puede estar por venir.
El miedo al fracaso también se asocia con ligar estrechamente el resultado con la identidad y esto se produce cuando pensamos que, si fallamos, valdremos menos. Que, si nuestro consultorio no está lleno, seremos malos profesionales o que si el teléfono no para de llamar para hacernos encargos, es que entonces no somos válidos. Es complicado a veces luchar contra estas ideas y más aún cuando llevan ancladas a nosotros durante tiempo, pero aquí interviene el arte de la terapia que nos puede ayudar a encontrar otra vía de pensamiento, posiblemente más realista y posiblemente más practica que el bloqueo que estamos viviendo.
Qué pasa cuando intentas “vencerlo” a base de fuerza de voluntad
- Perfeccionismo: Hay una idea que llevo escuchando desde que emprendí en 2018 y que es común incluso en compañeros de profesión y más contemporáneos. Esa idea es la de ‘’Cuando esté perfecto, lo saco’’ y por eso, la página sigue en construcción, las redes sociales ni han creado, esas llamadas no se han hecho y esos proyectos no se han completado. Ya que nunca estarás preparado para hacer algo nuevo y equivocarse formará parte del camino hacia el aprendizaje.
- Procrastinación “productiva”: Otro fallo muy común es pasarse la vida siendo estudiante, haciendo cientos de cursos, pensando que nunca será suficiente la formación para lanzarse a emprender. Al igual que darle mil vueltas al branding, a la marca, al que dirán, a qué pensarán los demás. Hacer estos ajustes infinitos nos desvían más de la meta que ayudarnos.
- Bloqueo ante visibilidad: Podemos darle mil vueltas a qué han visto nuestras stories, si reaccionan a los reels, si ven nuestros directos o si contestan o no los mails. Pero quizás el enfoque correcto sería el de seguir trabajando más allá de los resultados temporales. Si tienes una empresa, querrás ser visible, ya que la visibilidad te expondrá a más futuros clientes, así que deshagámonos de estos
- Autoexigencia + autocrítica: Es recomendable no apretarnos tanto, hagamos bien el trabajo y no pensemos que porque no salgan resultados estamos haciendo bien las cosas. Nos tocará trabajar en la sombra, mucho, para que veamos los brotes verdes. Por eso, debemos desligarnos de la idea que ‘’si no sale bien, soy un fraude’’
- Dificultad para vender: La vida son ventas, sino vendemos el producto, no comemos, así de claro. Siempre y cuando seas respetuoso y respetemos cuando nos digan ‘’no’’, no hemos de tener miedo a molestar, ni miedo a que parezcamos pesados. Publica acerca de tu empresa, habla de tu empresa, sube esa storie, es tu negocio, es tu pan, no estás haciendo nada malo.
- Cambios constantes de rumbo: Yo también he pasado por ahí y es entendible, una empresa es un ser vivo que puede ir cambiando, pero otra cosa es cada día dar un giro a la empresa y no tener un rumbo constante. La empresa agradece la estabilidad, al igual que cualquier proyecto que contemples, así que centrémonos.
- Parálisis por métricas: Esta genial eso de mesurarlo todo, toda empresa debe precisar gastos/pérdidas y, a poder ser, registrarlo todo. Pero no deberíamos perder el sueño porque alguna publicación no tenga los likes que esperábamos o porque no hayamos tenido el público que pensábamos atraer. Los datos son una estadística, una orientación, pero no nos debemos obsesionar, es solo un espejo en el que mirarse.
Beneficios reales de trabajar el miedo al fracaso
Cómo lidiar:
- Tomar decisiones con más claridad (menos impulsividad): Una vez te puedes enfrentar a eso que te atemoriza ganas seguridad, el miedo al fracaso es una eterna espada de Damocles que todo emprendedor tiene sobre su cabeza, tenemos que aprender a vivir con ello, por que cuando seamos conocedores de todas las cartas que tenemos sobre la mesa, podremos tomar esas decisiones importantes desde el control, no desde la desesperación o la impulsividad.
- Lanzar con más consistencia (aunque haya nervios): Cuando hemos trabajado este miedo al fracaso, notaremos que esa correa que antes nos apretaba el cuello, ya no nos apretará tanto, ya que nosotros ahora tendremos el control. Naturalmente que habrá nervios, es normal, aún no he tenido en mi vida una situación importante donde no hayan aparecido los nervios, nervios puede que haya siempre, la clave es aprender a controlarlos.
- Poner límites a clientes sin tanta culpa: Siempre lo digo, esta es mi empresa privada y al igual que cuando voy a casa de alguien, en su casa hay unas reglas, en mi empresa también las hay y se tienen que cumplir. A veces no ponemos limites por inseguridad, paraque no nos rechacen, pero por no poner esos límites acabamos mordiendo el polvo, con tal de contentar, así que dejemos de humillarnos y vayamos al grano.
- Vender desde calma (menos necesidad de aprobación): Se nota mucho cuando tienes seguridad, cuando sabes que tu producto es bueno y no tienes que rogar a nadie. Muchas veces vendemos desde la desesperación y el cliente lo nota e incluso puede abusar pidiéndonos plazos imposibles y rebajas del precio que rozan el ninguneo.
- Reducir comparación y autocrítica: Una vez has aprendido a mantener a raya el miedo al fracaso, te darás cuenta como te irás comparando menos, sintiéndote mejor contigo mismo e incluso la autocrítica feroz que te hacías, va desapareciendo. Cuando ganamos seguridad, se nota y lo notan, además de que nuestra cabecita poco a poco, va boicoteándonos menos.
- Sostener meses irregulares con más estabilidad emocional: Como buen emprsario, sabrás que esto va y viene, hay meses que entra más capital, meses que menos. Clientes que van a y vienen, proyectos que avanzan y otros no. Y es que, cuando vienen tiempos irregulares, si estamos estables emocionalmente, lo sabremos llevar de una manera más controlada.
- Construir identidad profesional más sólida (“yo no soy mis métricas”): Cuando este miedo al fracaso se controla, construimos una identidad profesional sólida, ya no dependemos del qué dirán, ni bueno, ni malo. Ya que, como le digo a los deportistas con los que trabajo: ‘’El aplauso debilita’’. No eres tus resultados, no eres los ceros que tengas en el banco. Tienes que centrarte en ti, lo demás va y viene.
Cómo empezar a gestionarlo en el día a día
Identifica qué está en juego de verdad
Aquí debemos analizar que significa para nosotros el fracaso. Y es que esta idea puede abarcar muchos campos, como la vergüenza, el rechazo, la pérdida económica, el escarnio social por una falta de resultados positivos y un largo etcétera. Por eso, es importante delimitar este apartado, ya que muchas veces no le ponemos palabras a lo que sentimos y esto nos dificulta hacer bien las cosas para con nosotros mismos.
Separa tu valor personal de tus resultados
Muchos emprendedores tenemos el gran fallo de asimilar nuestra valía incluso personal asociada a los resultados de la empresa, algo que acaba pasando factura, ya que como bien te habrás dado cuenta durante tu trayecto empresarial, los proyectos van y vienen, por lo que se hace altamente peligroso analizarnos en base de si entra la pelotita o no, haciendo un símil futbolístico.
Debemos tener en cuenta que una cosa es un resultado, es decir, un dato y otra cosa es el valor que nos asumamos como persona. Naturalmente que los resultados influyen, sería bastante ingenuo pensar que no, pero que influya no significa que tenga que determinarnos como persona.
Cambia el objetivo: de “perfecto” a “suficiente”
Muchos empresarios no se atreven a hacer videos en YouTube por el qué dirán, ni a publicar cosas en redes sociales por si no es la publicación perfecta. Aquí radica el fallo, tu perfección depende de que los demás te aplaudan y este es un jarabe muy tóxica que envenena nuestro autoconcepto, no seamos títeres en manos de los demás, por nuestra salud mental.
Solemos fallar en que pensamos mucho y muchas veces en el qué dirán, algo que nos bloquea a la hora de avanzar empresarialmente hablando. Quizás aquí lo más practico sería empezar a publicar, ver errores y cosas donde mejorar, para así crecer junto a nuestra empresa. Mejora después de publicar, no antes.
Exposición graduada (visibilidad con estrategia emocional)
Eres empresario, vives en el S.XXI, todos tenemos un móvil en la mano y casi que todos también tienen un pc, ya sea portátil o de mesa. Tener empresa implica ver visible, es más, yo como empresario quiero ser visible, ya que si las personas me conocen, es más posible que me compren, así de claro, sin medias tintas. La vida son ventas y la de un emprendedor con más motivo.
Así que trabajemos con nuestro psicólogo el tema de estar acomplejados por exponernos. Si has emprendido un negocio, gran parte del negocio serás tú, acostúmbrate a salir en stories, hacer videos, podcasts si hace falta.
Diseña un plan anti-bloqueo (mínimos sostenibles)
Yo también he tenido días malos y los que me quedan, forma parte del maravilloso devenir de la vida, donde hay momentos maravillosos y momentos donde no sabes donde meterte, aceptar esto es una gran victoria personal en el juego de la vida.
Por eso, cuando tengamos días malos, hagamos unos mínimos. Te compro que no tendrás motivación, te verás pequeño, acomplejado y que nada sale, pero aún y con todo el estadio en contra nuestra y un marcador negativo, podemos lucharlo. Así que instauremos en nuestra rutina, unas acciones mínimas para esos días en los que no queremos hacer nada, esos días también cuentan.
Pide apoyo sin vivirlo como un fracaso
Como buen empresario, es posible que necesites de un asesor fiscal, de alguien que te lleve la página web, alguien que lleve tus redes sociales o el marketing. Como en tu vida personal, solemos hacer uso de los servicios de odontólogos, médicos, fisioterapeutas o como te voy a exponer ahora, de psicólogos.
El psicólogo será tu escudo y espada para luchar la gran carrera de fondo que es el emprender a día de hoy. La consulta será tu espacio seguro donde poder descansar, desahogarte, contar lo que te preocupa, siendo tu protagonista y sin que nadie te interrumpa o minimice tus emociones.
Cuando el miedo deja de ser normal y conviene pedir ayuda
- Ansiedad casi diaria al publicar/vender: Entiendo que esto si no tenemos experiencia y rodaje se puede hacer pesado, totalmente. Pero cuando esta ansiedad por las redes sociales nos afecte en gran medida, quizás sea el momento de abordar las cosas y pasar por el psicólogo.
- Bloqueo prolongado (semanas/meses): Todos podemos tener días malos, semanas de una gran carga emocional e incluso periodos de estrés muy acentuados, pero quizás cuando este bloqueo cuente con una intensidad elevada durante el tiempo, sea momento de pedir ayuda a profesionales, una cosa es aguantar y saber que vienen malos momentos, otra es abandonarnos y que nos cueste la salud.
- Rumiación constante y dificultad para desconectar: Como empresario y psicólogo, decirte que esto es frecuente en emprendedores y empresarios de todo tipo, desde autónomos hasta el CEO de una gran compañía, la empresa precisa de tiempo y dedicación. Pero si esto nos empieza a afectar a otras esferas de nuestra vida, quizás sea la oportunidad para poner el contador a cero y pasar por consulta para ordenar ideas.
- Irritabilidad, apatía, sensación de vacío: Solemos pasar por caja emocionalmente cuando en nuestra vida algo no va del todo bien y es que estas sensaciones no son nada agradables y ocultan detrás algo que quizás debamos cambiar. Serán muchas las preguntas que aparezcan en nuestra cabeza y desde la psicología, desde el ámbito terapéutico, podemos ayudarte a neutralizar aquello que nos afecta a nosotros y a nuestro entorno.
- Evitación de oportunidades por miedo: Esto es muy frecuente, incluso cerramos nuestro abanico de posibilidades, con tal de que no fracasemos, si es posible que aparezca esa opción. Esto es pegarnos un tiro en el pie, ya que una empresa que no está en un I+D constante, tiende a decrecer, así que si notamos que nos estamos escondiendo en este sentido, busquemos ayuda para darle la vuelta a la tortilla.
- Autoestima muy ligada a métricas o aprobación: Esto es profundamente peligroso, ya que nuestro amor propio lo basamos en el aplauso, en las reacciones. Y es que el ser humano es tan impredecible que puede que la publicación de redes sociales más ‘’tonta’’ que hayas hecho tenga mucha repercusión, pero otra publicación bien elaborada, no tenga ninguna repercusión. Por eso, es tan azaroso basarnos en la aprobación de los demás, por que seremos una marioneta en manos de alguien que no sabemos como responderá.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Es normal tener miedo a fracasar al emprender online?
Totalmente, ya que emprender implica un riesgo y a veces, en la modalidad online, no conocemos el mercado y eso nos puede asustar a la hora de tomar decisiones. Por eso, es tan importante contar con buenos mentores que puedan tutorizarnos en este gran camino.
¿Cómo sé si es miedo o falta real de estrategia?
La pregunta del millón y es que depende, depende si ese miedo te paraliza, si hablamos desde la experiencia real, si es nuestro primer emprendimiento, si la estrategia la tenemos bien delimitada o no. Como ves, hay muchos factores que analizar y desde la psicología podemos ayudarte a mejorar en tu caso e ir a tiro hecho.
¿Por qué me bloqueo justo antes de lanzar?
El miedo nos paraliza, pensamos mucho y tendemos a hacer poco, por si fallamos. Cuando fallar es otra opción igual de válida, como acertar o quedarte tal y como estás. Por eso, debemos analizar qué nos está pasando y qué podemos hacer para revertir esta situación que nos invalida en gran medida para seguir avanzando.
¿El perfeccionismo es miedo al fracaso?
No tiene porque, puede haber relación, depende el caso. Pero te repito, depende del caso y muchas más directrices que en consulta podremos analizar. Más allá de sobre analizar si el perfeccionismo influye o no, quizás sería más operativo, ver en qué estamos fallando, qué estamos haciendo para mantener esta situación adversa y cómo podemos hacerle frente a ese fantasma que nos aterra en forma de fracaso.
¿Cómo dejo de compararme en redes sin “desaparecer”?
Lo primero, deja de darle tantas vueltas al qué dirán, haz tu trabajo, fíjate en ti, no te analices tanto, ni cotillees tanto a tu competencia. Tú a lo tuyo, así trabajaremos y mejoraremos. Vivir acomplejado a la sombra de los demás, en pocas situaciones nos permitirá sacar nuestro verdadero potencial.
¿Trabajar lo emocional me hará perder foco o ambición?
Trabajar lo emocional te permitirá afilar el hacha, centrar el tiro, no perder el tiempo, ser efectivo y que ganes confianza. El ámbito emocional impregna todos los ámbitos de tu vida, cualquiera, incluso el que menos te imagines, por eso, trabajar las emociones te permitirá ser más fuerte, más decidido, más seguro. Como ves, todo son ventajas, pero eso sí, hay que trabajar y no poco.
¿Puede la terapia ayudar a emprendedores digitales?
Naturalmente, es más, estos últimos años me estoy centrando en emprendedores digitales, sobre todo, porque yo también soy un emprendedor digital, puedo entenderlos, yo también he pasado por sus dudas y además tengo la gran fortuna de dedicarme a la psicología, así que como bien comprenderás, este es el combo perfecto.
¿Qué puedo hacer hoy si me siento paralizado?
Vale, caso práctico. Ya has hecho una cosa muy importante, has buscado información, en medios especializados como puede ser esta página web de un psicólogo con experiencia. Ahora pasemos al siguiente paso, agendemos cita, ya sea conmigo, como si es con otro psicólogo de tu ciudad o que ya conozcas.
Te lo digo desde mi experiencia en consulta, vivir con todo esto encima es muy duro y necesitamos de alguien que nos ayude, no conozco tu caso, no sé quien eres y por eso no puedo darte ‘’consejos exprés’’, te puedo dar una muy buena recomendación, que es atajar el problema de raíz y para eso, tenemos que ir a consulta.
Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana.
Es licenciado en Psicología y Máster en Psicología General Sanitaria por la
Universidad Católica de Valencia.Está especializado en el tratamiento de ansiedad, autoestima, duelo y depresión, con un enfoque basado en evidencia científica y adaptado a las necesidades de cada paciente.
Actualmente ofrece terapia presencial en Denia y atención online. Su trabajo se apoya en la empatía, la escucha activa y herramientas contrastadas de la psicología clínica.




